La inversión extranjera en Galicia se desploma al mínimo histórico

Manuel V. Sola VIGO

ECONOMÍA

La falta de suelo industrial y comercial ahuyenta al capital internacional.

20 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La inversión extranjera ha volado de Galicia hacia otras latitudes. En el primer semestre del 2004 se registró la cifra más baja desde hace más de 15 años: 5 millones de euros. El desplome de la inversión directa de empresas extranjeras en Galicia empezó en el año 2001, aunque ha sido especialmente acusado en los ejercicios 2003 y 2004. La principal razón es la falta de suelo industrial, sobre todo en las comarcas de Vigo y A Coruña, las más afectadas por la pérdida del capital internacional. En los cuatro últimos años, la inversión extranjera en Galicia ha caído desde 500 a 5 millones de euros. Aunque el Registro de Inversiones Exteriores contabiliza 363,3 millones de euros en Galicia, lo cierto es que el dato real se obtiene después de restarle 358 millones. Durante el primer semestre del 2004, la cementera portuguesa Cimpor aplicó tres inversiones en Vigo, a través de su filial Corporación Noroeste, aunque en realidad el dinero fue invertido en Andalucía y Extremadura (en la compra de cementeras y hormigoneras a Lafargue, Italcementi y Readymix Asland). Inversiones que huyen Curiosamente, mientras Corporación Noroeste realizaba la mayor inversión extranjera en España (pero fuera de Galicia), dos importantes proyectos de inversión foráneos en plantas cementeras gallegas quedaron bloqueados por falta de suelo industrial. Un grupo inversor coreano ha tenido que desistir de invertir 18 millones de euros en Ponteareas, al no obtener licencia industrial por falta de emplazamiento; también está bloqueado un proyecto inversor de 31 millones de euros en Baamonde (Lugo), por problemas con la calificación industrial del terreno. El problema de la falta de suelo industrial ha sido cifrado en un 300% en las comarcas de Vigo y A Coruña, es decir, que hay demanda de inversores por el triple de espacio del que hay disponible. En ambas ciudades hay una lista de espera de más de 300 compañías, tanto extranjeras como gallegas. El dato de la inversión extranjera en Galicia es el peor, tanto si se comparan con iguales períodos de los años anteriores como con la media mensual de llegada a Galicia de dinero de multinacionales. Pero lo peor es que ha truncado una buena política de captación de inversiones internacionales, que alcanzó su techo en el año 2000, con 551 millones de euros. Entre 1999 y el 2002, el capital extranjero inyectó en Galicia más de 1.200 millones de euros, después de un larguísimo período de atonía por el escaso atractivo internacional de la economía gallega. Además de la falta de suelo, que ha aplazado o desviado definitivamente varios proyectos industriales, el desplome de la inversión extranjera también ha estado inducido por otros factores. Como el resto de España, las multinacionales están optando más por la Europa del este y China.