La tonelada antes de la tala se paga a menos de 30 euros Más de 50.000 hectáreas del norte de la provincia coruñesa se dedican a esta especie
27 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l desplome del precio del eucalipto por debajo de los 30 euros la tonelada, su mínimo histórico, está causando verdadera alarma entre los propietarios de montes costeros de la zona norte de la provincia de A Coruña. Representantes de Promafe, una pequeña asociación de productores y alcaldes de la zona, han denunciado esta situación y piden a la Administración que tome medidas. No es extraño que la voz de alarma surja en las comarcas que rodean Ferrol. Entre las zonas del Eume y Ortegal se encuentran 50.000 hectáreas que producen el mejor eucalipto del mundo. Hasta épocas recientes, era la reserva de las familias del campo. Se echaba mano del eucalipto para atender cualquier contingencia familiar. Eran los tiempos en que se cotizaba a siete y ocho mil pesetas, incluso a nueve y diez mil en algún momento. Pero ya no es así. Luis Garnelo, directivo de Promafe, carga las tintas contra los maderistas: «Están haciendo el agosto con nosotros, que les cultivamos el bosque para ellos». Extiende las iras hacia Ence, cuyas dos factorías de celulosas (Pontevedra y Navia) compran más del 40% de la producción de estos eucaliptales. Los alcaldes de As Somozas y Cerdido, dos municipios con grandes extensiones dedicadas a estos bosques, han anunciado que toman la delantera para asumir las reivindicaciones de los pequeños propietarios. Promafe pide que las inversiones contraincendios se destinen también a los propietarios de bosque porque, si se cuidan las zonas arboladas, hay menos fuegos. La Xunta no contesta La Dirección Xeral de Montes de la Xunta (Medio Ambiente) nada ha respondido a las reiteradas peticiones de este periódico, durante esta semana, para que se pronunciase sobre el problema. Fuentes de la industria del sector sí lo han hecho. Un técnico ha rechazado esta versión del conflicto. Comentó que la causa de la caída del precio al productor hay que buscarla en el gran incremento de costes que sufrió la tala. Los maderistas están metidos en grandes inversiones para adquirir las modernas procesadoras, unas máquinas parecidas a excavadoras de cadenas que penetran en el bosque, cortan, trocean y retiran la corteza del tronco. La mano de obra también se ha disparado (en montes de Lugo se están contratando cuadrillas de rumanos como motoserristas) y ahora llega la subida de los combustibles. La consecuencia es que el maderista descarga estos costes sobre el productor, reduciéndole el precio de la materia prima. Agruparse o morir «Estamos todos en el mismo barco», comenta este técnico, que estima que los propietarios deberían agruparse para vender conjuntamente grandes áreas que permitan el uso de las procesadoras, inservibles para parcelas pequeñas. Cooperativas de productores podrían incluso dotarse de maquinaria propia para talar ellos mismos y transportar la madera hasta las centrales de compra como Norfor, otro demonio contra el que descargan sus quejas los afectados por la caída de precios. Falta también un cultivo mejor de los eucaliptales que garantice una mayor producción. Este binomio (agrupaciones de productores y mejor cultivo), concluye el técnico, reduciría los costos en el monte. Este beneficio, en definitiva, podría volver al precio de la madera en pie (sin talar). Cerca de 2.000 personas están ocupadas directamente en el sector maderero en estas comarcas del área de Ferrol. Curiosamente, Galicia es deficitaria en madera. Sus industrias consumen más de la que producen y por eso se recurre a la importación de lejanos países de Hispanoamérica. Además de las dos factorías de Ence, el destino del eucalipto cultivado en Ferrolterra son las fábricas del grupo Tafisa (Betanzos y Pontevedra), Finsa (Padrón, Santiago y Rábade), Intasa (San Sadurnino) y lejanos puntos como Figueira da Foz (empresa Soporcel), Miranda del Ebro (Rottneros) o País Vasco (Zicuña y Pastguren).