Los ministros de Economía abordan divididos la reforma del Pacto de Estabilidad
ECONOMÍA
La reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea (UE) entró ayer en su fase definitiva y, entretanto no se aprueben las nuevas reglas, podría haber treguas o amnistías para los países incumplidores. Los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro se reunieron anoche en Bruselas, como antesala del encuentro que hoy mantendrán a Veinticinco, con el propósito de enterrar sus divisiones y encontrar un lenguaje común que les permita reformar el Pacto sin que este instrumento pierda su credibilidad. La reunión del Ecofín, a la que hoy también acude el presidente de la Comisión, Durão Barroso, es el primero de tres encuentros que celebrarán los titulares de Economía antes de la cumbre del 22 y 23 de marzo, en la que los jefes de Gobierno esperan aprobar las nuevas reglas. Aunque la reforma parcial avanzada por el comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, es respaldada por una mayoría de países -pues mantiene inalterables los límites del 3% del PIB para el déficit y del 60% para la deuda pública-, socios como Francia, Alemania e Italia reclaman que se modifiquen estos umbrales, mientras un tercer grupo, capitaneado por Holanda y Austria, quieren una reforma prácticamente inexistente. Y con un modelo que está a punto de ser enterrado, pero todavía sin que nazca el nuevo, el Ecofín deberá tomar decisiones sobre los procedimientos por déficit excesivo abiertos contra Francia, Alemania y Grecia. Los dos primeros países, contra los cuales se paralizó un procedimiento de sanciones, se beneficiarán de una nueva tregua por haber tomado las medidas necesarias para que su déficit sea inferior al 3% este año. Algunos socios reclaman que también Grecia se beneficie de estas medidas de gracia, paralizando un proceso de sanciones abierto contra Atenas por no tomar las medidas requeridas desde Bruselas para reducir su déficit, que será del 5,3% en el 2004 y del 3,6% en el 2005.