Los presidentes provinciales pactaron en el 2003 que Ourense accediera a la presidencia Emilio López decidió dejar la federación gallega ante la intransigencia de Antón Arias.
10 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?añana se celebran elecciones en la Federación Gallega de la Construcción, que representa a un goloso sector económico que cada año mueve en Galicia 7.000 millones de euros. Los representantes de los empresarios de la provincia de Ourense (172 en total) no utilizarán la papeleta después de que el pasado 21 de diciembre decidieran, en una reunión de la junta directiva, abandonar la patronal gallega. Emilio López, presidente de la Asociación de la Construcción de Ourense (ACO) explicó ayer -a casi 48 horas del inicio del proceso electoral- los motivos que le llevaron a seguir el ejemplo de Pontevedra y abandonar la entidad autonómica. «En nuestra decisión no tiene nada que ver el reparto de las inversiones», afirmó antes de continuar explicando que, en su opinión, la presidencia de la federación debería ser rotatoria para dar la oportunidad a las asociaciones de defender a las pequeñas, medianas y grandes empresas de cada provincia. Pero la novedad que aportó López en su comparecencia de ayer se remonta a octubre del 2003 cuando, según relató, el presidente nacional, Juan Lazcano, reunió a los de las cuatro provincias con el objetivo de buscar «puntos de encuentro» tras el abandono de Pontevedra. «En aquella reunión se pactó que se convocarían elecciones y que Ourense asumiría la primera presidencia», desveló Emilio López, a quien, de haberse cumplido lo prometido le correspondería ocupar el cargo de presidente de la federación gallega durante los próximos cuatro años. «Antón Arias era conocedor de este pacto. De hecho, el día antes de la reunión de la junta directiva Lazcano me llamó para recordarme que tenía que cumplir mi parte. Le dije que así lo haría y él mismo se lo comunicó, de nuevo, al presidente de la federación gallega», relató el máximo responsable de los constructores ourensanos. Cuando el presidente de la patronal gallega de la construcción utilizó su voto de calidad para impedir que Pontevedra se reincorporara a la federación antes del proceso electoral -tal y como había solicitado- argumentando que este hecho podría crispar las votaciones, Emilio López reconoce que se sintió liberado de su obligación, además de no estar de acuerdo con que se coartara la libertad de toda una provincia. «Aún teniendo en cuenta la hipótesis de que Pontevedra quisiera asumir la presidencia -como sospechaban en A Coruña- era imposible porque existía un pacto». Ahora López asegura que sus asociados no van a notar ningún cambio y que seguirán defendiendo sus intereses ante las Administraciones, aunque tenga que hacerlo unilateralmente. En Ourense, casi quince mil trabajadores dependen directamente de la construcción.