Zapatero dice que la solución de Izar es «cuestión de paciencia»

ECONOMÍA

Afirma que el Gobierno quiere volver a reunirse con los sindicatos y negocia con la UE Los representantes de los trabajadores, dispuestos a retomar el diálogo

24 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

José Luis Rodríguez Zapatero aseguró ayer que la solución de la grave crisis por la que atraviesa Izar es una «cuestión de paciencia». En la sesión de control del Congreso de los Diputados y en respuesta a una pregunta de Gaspar Llamazares, dijo que reiteraba su compromiso adquirido ante el comité de empresa de Sestao de salvar todos los centros de Izar. «Lo reitero sin ninguna duda», manifestó. Y recordó en qué consiste su promesa: mantener todos los astilleros públicos, llegar a un acuerdo con los sindicatos y que ningún trabajador quede abandonado a su suerte. Además, manifestó que la evaluación sobre si el Gobierno ha cumplido lo que prometió debe hacerse de acuerdo con el «resultado final» del plan de futuro de Izar. El presidente esbozó las cuatro líneas de actuación que está desarrollando su Gobierno para avanzar en la resolución de la situación de los astilleros públicos. Son las siguientes: negociación técnica y política con la Unión Europea, que es compleja; establecer un plan industrial alternativo que garantice al máximo la producción; trabajar en la búsqueda de carga de trabajo para los astilleros, en lo que dijo ya se han conseguido resultados prácticos, y retomar la negociación con los sindicatos para que se llegue a un acuerdo entre las partes. «La letra de la SEPI» El coordinador general de Izquierda Unida recordó a Zapatero que una de sus promesas en Sestao había sido negociar con los sindicatos y que ese diálogo se ha roto. Por ello, le instó a que explicara qué piensa hacer para restablecer la negociación. El presidente mantuvo su compromiso, pero no dijo cómo se disponía a recomponer las conversaciones con las fuerzas sindicales. En su segundo turno de palabra, Llamazares citó una frase de Napoleón: «La mejor forma de cumplir las promesas es no hacerlas». Dijo que no esperaba que Zapatero no hiciera promesas sino que las cumpliese, «que haga honor» a ellas. Aunque, en su opinión, la SEPI va en una dirección opuesta al escudarse en la Comisión Europea para negarse a cumplir los compromisos de negociación con los sindicatos, de viabilidad de los astilleros civiles y militares y de mantenimiento de la capacidad productiva de las factorías para incorporarse a un futuro consorcio europeo. El líder de IU preguntó al jefe del Ejecutivo si por un lado va «el espíritu de Sestao» y por otro «la letra de la SEPI», que en su opinión es la que está prevaleciendo sobre los acuerdos adquiridos con los sindicatos.? El 17 de noviembre los representantes de los trabajadores rompieron la negociación con y convocaron nuevas movilizaciones tras ser informados de que la UE no daba el visto bueno al acuerdo alcanzado el 19 de octubre. No obstante, ayer, dijeron que aceptarían a la SEPI como interlocutor si demuestra que tiene voluntad negociadora.