El FMI duda de la efectividad del Plan de Choque de la Vivienda

Julio Díaz de Alda MADRID

ECONOMÍA

El Fondo Monetario Internacional (FMI) puso en duda ayer la efectividad del Plan de Choque en Materia de Vivienda aprobado en julio por el Gobierno. Para el organismo internacional, el programa de urgencia elaborado por el departamento de María Antonia Trujillo «no consigue enfrentarse a los principales problemas» del mercado inmobiliario. El FMI destacó la importancia económica del sector y advirtió de la necesidad de recortar de forma gradual la diferencia entre los beneficios fiscales concedidos a la compra de pisos y los destinados a favorecer el alquiler. Si no se afronta la cuestión de forma decidida, añadió, las medidas planteadas «serán probablemente meros paliativos con efectos limitados». En las conclusiones preliminares de su Informe sobre la Economía Española, el FMI destaca como «particularmente preocupante» la persistencia a lo largo del tiempo del denominado bum inmobiliario. El organismo dirigido por Rodrigo Rato advierte de que el continuo crecimiento de los precios de las casas y el endeudamiento de los hogares -producido, matiza, por la evolución de la economía- ha generado una sobrevaloración en el sector y «ha aumentado la vulnerabilidad de la economía ante acontecimientos adversos». El Fondo recordó que ya el año pasado llamó la atención sobre los peligros del alto precio de las casas y el endeudamiento de las familias. El FMI subraya que el sector de la vivienda es importante «no sólo por sus repercusiones sobre las perspectivas a corto plazo», sino por su papel como creador de empleo. Así, dice, es trascendente «por su potencial papel inhibidor de la muy necesaria movilidad geográfica, ante una alta dispersión regional de las tasas de desempleo» El Fondo reconoce que el Plan de Choque refuerza el programa de viviendas protegidas e introduce algunas medidas para promover un mercado del alquiler «escasamente desarrollado, sobre todo mediante subsidios fiscales». Sin embargo, añade, no afronta los verdaderos obstáculos. En su opinión, la solución pasa por la «eliminación gradual del desigual tratamiento fiscal proveniente de las desgravaciones impositivas que favorecen la propiedad de la vivienda». Estos beneficios, asegura, «pesan gravemente sobre el presupuesto» del Estado. El secretario de Estado de Economía, David Vegara, que analizó el informe del FMI en rueda de prensa, reconoció diferencias fiscales entre la compra y el alquiler de pisos: «las asimetrías existen». Sin embargo, recalcó que cualquier reforma legislativa que pudiera afectar al mercado de la vivienda estará enmarcada en el proceso de revisión que el Gobierno pretende llevar a cabo a partir del próximo año. Recorta la previsión El FMI también rebajó la previsión de crecimiento de la economía española en el 2005, desde el anterior 2,9% hasta el 2,6%. El Gobierno mantiene su estimación de un aumento del 3% del producto interior bruto (PIB) para el próximo ejercicio y Vegara aseguró que la volatilidad del precio del crudo no aconseja cambiarla por ahora. El informe anual del FMI se ha diseñado sobre la base de un precio medio de 44 dólares por barril de petróleo, cuando el Gobierno español lo hizo con 33,5.