El coordinador del plan económico socialista, Miguel Sebastián, promete un nuevo modelo de contratos indefinidos para acabar con la precariedad del empleo
27 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.«Que España crezca al 2,3% nos parece una birria, bi-rria» silabea Miguel Sebastián para recalcar que el PSOE se propone crecer más, más rápido y con un aumento de la productividad. Cinco días antes de las elecciones, el coordinador del programa económico del PSOE pasó un día completo en Vigo para exponer qué cosas cambiarán Pedro Solbes y él en la economía española. Sebastián empezó subrayando que «la estabilidad económica y presupuestaria de la que presume el PP arranca de los últimos meses del Gobierno socialista, en la etapa de Pedro Solbes». Lo que sigue es un resumen de los temas clave, explicados por Miguel Sebastián a los estudiantes y profesores de Economía de la Universidade de Vigo y a los empresarios del Club Financiero, justo antes de ganar las elecciones. Para que no hubiera dudas de su veracidad, el coordinador económico del PSOE y probable asesor de Rodríguez Zapatero en el futuro Gobierno español, recordó que «lo que Zapatero me encargó no fue un programa electoral, si no un programa de Gobierno». «Se acabó la precariedad» La propuesta del PSOE es establecer un único modelo de contratos, con un período de prueba más largo (6 meses). «Al cabo de esos seis meses, el trabajador o será despedido o pasa a ser indefinido, pero no podrá volver a ser contratado temporalmente. Una de las primeras cosas que haremos será convocar una mesa, con sindicatos y empresarios, para poner fin a la precariedad», dice Sebastián. El economista resalta que eventualidad riñe con productividad. «¿Cuál es el problema? -se pregunta-. Que los empresarios quieren flexibilidad y no están dispuestos a perder lo que han conseguido. Encontraremos la vía para poner de acuerdo a sindicatos y empresarios, pero a mí la que no me gusta es la de judicializar el mercado de trabajo». Pedro Solbes, el futuro ministro de Economía, insistió este mismo jueves en que eliminar la precariedad es su mayor prioridad. La productividad Es el eje central del programa económico del PSOE. «La productividad -explica Sebastián- no es de derechas. La propusieron Blair y Clinton, con resultados excelentes. España es el país de la OCDE que trabaja más horas... es infernal. Nosotros proponemos aumentar el PIB por la vía de la productividad, que es buena para todos: los trabajadores van a ganar más, los empresarios también y el Estado dispondrá de más dinero para gasto social,... Y los consumidores tendrán productos más baratos». Sebastián calcula que es posible incrementar en un 1% la productividad española y, con ello, hacer crecer el PIB a un ritmo del 3,5% anual. El tipo único El PSOE se ha comprometido a establecer un tipo único de IRPF. ¿Cómo? «Fijando -dice Sebastián- la progresividad del impuesto a través del mínimo exento: todos los que ganen menos de 12.000 euros (2 millones de pesetas) al año, fuera. Eso deja exentos del IRPF al 50% de los contribuyentes españoles: la mayoría de los asalariados, de los parados y de los pensionistas». El fraude «No es de recibo -se irrita Sebastián- que tengamos 41 millones de billetes de 500 euros enterrados en cajas fuertes. ¡Es mil veces más que los billetes de 500 dólares que hay en EE.?UU.! ¡Un 3% del PIB debajo del colchón! Es intolerable. Y mientras tanto, a los inspectores de Hacienda los tienen ocupados en mover papelitos. Los inspectores saben dónde está el fraude, pero hay que dejarles que lo busquen y lo levanten». Según sus datos, en España sólo hay 120.000 personas que declaran ganar más de 72.000 euros (12 millones de pesetas) al año. «¡Vuestras secretarias -les dijo a los empresarios gallegos- están, mejor dicho son el 90% de las personas más ricas de España! No es justo y vamos a ser intolerantes con el fraude fiscal». El I+D Miguel Sebastián aseguró que «vamos a incrementar en un 30% el gasto público anual en I+D y vamos a revisar el sistema de subvenciones a las empresas privadas; no me valen las bonificaciones sobre el Impuesto de Sociedades, los nuevos emprendedores no tienen beneficios».