John de Mol y Joop van der Ende contestaron durante cuatro horas a las preguntas de Garzón Justifican el elevado precio de la operación por la sobrevaloración del sector en esa época
08 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los fundadores de la productora de televisión holandesa Endemol (creadora del formato de programas de éxito como Operación Triunfo y Gran Hermano) negaron ayer ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón que existieran irregularidades en el proceso de venta de la firma a Telefónica hace tres años. La operadora, presidida entonces por Juan Villalonga, pagó en torno a 5.000 millones de euros por la operación. Tanto John de Mol como Joop van der Ende, que en la actualidad se mantienen como los principales accionistas individuales de la compañía -la operadora española es el socio de referencia- negaron de forma tajante el posible pago de comisiones, al recordar que se trató de un intercambio de acciones, sistema obligado por la «sobrevaloración» que registraba el sector de las telecomunicaciones en aquella época. Coincidencias Ambos comparecieron en calidad de testigos ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número cinco, al igual que hicieron el ex presidente del consejo de supervisión de la productora, Ben Verwaaijen (hoy director general de British Telecom) y el que fue miembro de su consejo en representación de Telefónica, José Antonio Ríos (ex presidente de Telefónica Media). La versión de los hechos ofrecida por los cuatro coincidió en grandes líneas con lo declarado el pasado mes de marzo por el ex presidente de la operadora, Juan Villalonga, y los consejeros que participaron en las reuniones donde se decidió la adquisición de Endemol. Todos alabaron las «bondades» de la operación para ambas partes, ya que Endemol recibía el respaldo de un importante socio financiero que le dejaba un margen considerable de independencia, mientras que Telefónica ampliaba su negocio entrando en el campo de los contenidos y aumentaba la rentabilidad de sus redes de comunicación. Largo interrogatorio Durante casi cuatro horas de interrogatorio, De Mol y Van der Ende detallaron las circunstancias que rodearon la compra de la productora holandesa. Sus responsables establecieron un precio mínimo de 145 euros por acción, al considerar que su adquisición era un «chollo» para quien tuviera «buenas miras financieras», dado que se trataba de «la mejor compañía del mundo en su campo». Las multinacionales World Online y KPN fueron las primeras en hacer una oferta, que en el segundo caso fue incluso más alta que la de Telefónica. Sin embargo, fue ésta última la que se hizo con la venta con una valoración de 158 euros por cada acción de Endemol. Esa cantidad fue tomada como base para la ecuación de canje final entre títulos de ambas firmas.