La subida máxima de la cuota de abono mensual de Telefónica será de 0,55 euros, según avanzó ayer el secretario de Estado de Economía, Luis de Guindos. Otras tarifas reguladas -llamadas urbanas, provinciales, internacionales y de fijo a móvil- tendrán que bajar, en proporciones no determinadas, para que la cesta de precios de las comunicaciones no experimente variación en su conjunto, tal y como ha ordenado el Ejecutivo. La Asociación de Empresas Operadoras y de Servicios de Telecomunicaciones (Astel) denunció ayer que la intención del Gobierno de compensar el encarecimiento de la cuota de abono con una nueva rebaja del precio de las llamadas «estrangulará» al resto de los operadores, al recortar de nuevo sus márgenes de ganancia. Las organizaciones de consumidores, por su parte, dicen que la subida es perjudicial para los ciudadanos, especialmente para los particulares que menos usan el teléfono, porque se trata de un coste fijo que tienen que afrontar todos, independientemente de lo que consuman.