Mantiene el mismo período del año pasado por las dificultades para simplificar los trámites El contribuyente que cubra el impreso a mano será el que más tarde reciba el dinero.
18 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los contribuyentes que presenten sus declaraciones del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) a través de Internet recibirán en un plazo mínimo de tres días el importe de la devolución, siempre que todos los datos estén correctos y coincidan con los que tiene en su poder la Agencia Tributaria. Este período contrasta con los 28 días de tiempo medio en el que Hacienda realiza los reintegros, según destacó un portavoz del ministerio, que subrayó que Internet es la vía más rápida que tienen los contribuyentes para percibir lo antes posible el saldo a su favor tras liquidar el impuesto. Puntualizó que el plazo temporal se mantiene respecto al año pasado porque es un período muy difícil de acortar, dado que «desde que el contribuyente presenta la declaración hasta que se comprueba y se abona el dinero tiene que pasar un cierto espacio de tiempo». Los contribuyentes que más tardarán en recibir el importe de la devolución son aquellos que cubran los impresos a mano, ya que, «a los pasos habituales, habrá que añadir otro más, ya que un funcionario tendrá que pasar los datos al ordenador».? Según las estimaciones de la Agencia Tributaria, el 80% de las devoluciones estarán realizadas a finales de julio. No obstante, el plazo legal que tiene Hacienda para realizar los reintegros termina el 31 de diciembre. A partir de esa fecha, los contribuyentes que tengan derecho a la devolución y que no la hayan recibido tendrán derecho al pago de intereses de mora, que en este ejercicio han quedado establecidos en el 5,30%, un porcentaje que contrasta con el 2,50% al que el Banco Central Europeo estableció en marzo el precio del dinero.? Por otra parte, la delegación del Gobierno en Melilla ha abierto una investigación interna y otra policial para depurar responsabilidades ante la aparición de documentos de la Agencia Tributaria en un vertedero de basuras que afectan a imputaciones directas de particulares. Dos ciudadanos ya han denunciado en comisaría la aparición de estos documentos que debían estar custodiados por la agencia estatal.