Los países de Europa oriental, los denominados Pecos en la clasificación geográfica del comercio internacional, se han convertido en el mercado de más rápido crecimiento para las exportaciones gallegas. Según los datos del Instituto de Comercio Exterior (Icex), durante el año 2002, las ventas de las empresas gallegas en Europa del Este aumentaron un 77%, superando los 212 millones de euros, frente a los 120 millones vendidos en el 2001. «Son países muy interesantes para nosotros. En el último año hemos abierto dos tiendas nuevas en Polonia y, en la República Checa, llevamos ya dos años. Tenemos buenos proveedores y seguiremos creciendo en esa zona», explica un portavoz del grupo coruñés Inditex. «El bajo coste de la mano de obra es coyuntural. Nosotros calculamos que, en diez años, su nivel salarial será similar al de Galicia. Nuestra inversión en Rumanía está fundamentada en otros aspectos más estructurales como su riqueza maderera y el potencial de crecimiento de esos mercados», opina el director general de Losán, Alfonso López. Todos los empresarios gallegos con inversiones en los Pecos coinciden con este análisis. La catedrática de Economía de la Universidad Complutense, Carmela Martín, acaba de dirigir un estudio sobre las posibilidades españolas en Europa oriental. Su opinión va más allá, al considerar que el impacto de estos países en el comercio español va a ser mayor de lo esperado y opina que las multinacionales españolas están tomándose el asunto con demasiada calma. Dentro de siete meses, ocho de esos países del Este -Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, República Checa y Polonia- estarán dentro de la Unión Europea, absorbiendo inversiones y subvenciones.