Los sindicatos reclaman una cláusula de revisión que actualice los salarios sobre el aumento real de precios El Ejecutivo planteará mejoras en la retribución ligadas a la productividad.
02 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Tras la polémica del decretazo , las relaciones entre el Gobierno y los sindicatos se avecinan más tensas todavía. Por cuarto año consecutivo, el Gobierno fijará en los Presupuestos del 2003 un incremento salarial del 2% para todos los empleados públicos. Es decir, una subida en base a la inflación prevista para el año y no sobre el IPC real. Esta medida afecta a los 2,3 millones de trabajadores de las Administraciones central, autonómica y local (100.000 en Galicia). UGT, CC.?OO. y CIG rechazan esta iniciativa y demandan una cláusula de revisión salarial que actualice las retribuciones en función del coste real de la vida. El Gobierno planteará esta propuesta en la reunión de la Mesa General de la Función Pública, que se celebrará el próximo día 12. Como medidas para evitar la pérdida de poder adquisitivo, Administraciones Públicas propondrá mejoras salariales ligadas a la productividad y movilidad de los empleados. Sin fondo Entre los planes de Javier Arenas, en cambio, no está la idea de crear un fondo de pensiones para los funcionarios, iniciativa planteada el año pasado y que fue rechazada por los sindicatos al entender que no mitigaba la pérdida de poder adquisitivo de los últimos cinco años. Según cálculos sindicales, en los últimos diez años, los empleados públicos gallegos han perdido un 12% de capacidad de compra. El Ejecutivo, sin embargo, sostiene que han ganado un 4,7% de poder adquisitivo entre 1997 y el año pasado. Las centrales creen que la única vía para restituir el dinero perdido a los funcionarios es establecer una cláusula de revisión salarial, como en la negociación colectiva privada. Este sistema garantiza la actualización automática de los sueldos en base al aumento real del coste de la vida. Los sindicatos argumentan, además, que el comportamiento de la inflación, derivado del efecto euro , es un factor de peso para que los sueldos se ajusten al IPC real. Desde UGT consideran que el Gobierno financia el déficit cero a través de la «cicatería» presupuestaria con sus empleados y advierte de que, de seguir así, Aznar se encontrará con una grave confrontación social. Los secretarios generales de la CIG, UGT y CC.?OO. insisten en que el Gobierno vulnera de nuevo el derecho del trabajador a la negociación colectiva. El Ejecutivo, en cambio, defiende que los conceptos de subidas ligadas a la productividad y a la movilidad de los trabajadores, incluidos en la negociación del 2000, supusieron un aumento real de los sueldos del 3,5%, punto y medio por encima del fijado inicialmente en base a la previsión de IPC.