EL CAMALEÓN

La Voz

ECONOMÍA

16 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando en 1998 Jacques Chirac aceptó que Wim Duisenberg fuese elegido presidente del Banco Central Europeo, a condición de que abandonara su cargo a mitad de mandato para dar paso a un francés, Jean-Claude Trichet, gobernador del Banco de Francia desde 1993, pensó que nada podría alejarle de su máxima aspiración: ser, con el permiso de Alan Greespan, el banquero central más poderoso del mundo. Ingeniero y economista de 60 años, comparte con Duisenberg su preocupación por controlar la inflación, pero su llegada al BCE traería un nuevo estilo, muy distinto al tono huraño del holandés. Conocido como El Camaleón por su capacidad para adaptarse a las circunstancias, Trichet es un comunicador brillante, aunque paciente y discreto, cualidades que le han servido para mantenerse, independientemente del color del gobierno de turno, en cargos de peso en el Tesoro y en el Banco de Francia. Trichet se ganó la candidatura a la presidencia del BCE con su firme apuesta por el rigor presupuestario. Para desesperación de Chirac, su principal valedor, esta receta hizo subir el paro, pero garantizó la entrada de Francia en el euro. La decisión del juez Courroye, a sólo doce meses del nombramiento del nuevo presidente del BCE, acaba con las ambiciones de Trichet. Puede que el juicio, cuya celebración se prevé para la segunda mitad del próximo año, dé lugar a una sentencia favorable a Trichet, pero para entonces la presidencia del BCE ya no estará a su alcance.