En 1977, Naciones Unidas reconoció el 8 de marzo como Fiesta Internacional de la Mujer. Sin embargo, el origen de este día se remonta mucho más en el tiempo. Se atribuyen dos hechos importantes como motivo de inspiración para escoger esa fecha. Ambos eventos ocurrieron un 8 de marzo en Nueva York. El primero, en 1857, fue una gran marcha de trabajadoras textiles que protestaban por las miserables condiciones de las trabajadoras. El segundo, ocurrió en 1908. Ese año 40.000 costureras de grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo más corta... Durante la huelga, 129 trabajadoras murieron debido al incendio de la fábrica donde habían sido encerradas por sus patronos para que no pudiesen unirse al paro.