Grandes ideas urbanísticas como la que ahora está en estudio no son nuevas para la ciudad de A Coruña. Sobre todo si se optase por levantar dos grandes torres. A principios de 1999 el alcalde coruñés, Francisco Vázquez, anunció su intención de que se construyesen dos grandes edificios a la entrada de la ciudad, uno en el parque ofimático, ubicado en unos terrenos entre Eirís y Matogrande, que se urbanizarán en colaboración con la Xunta, y el segundo justo al otro lado de la Avenida de Alfonso Molina, detrás del hipermercado Carrefour. En ese momento, el regidor mencionó las madrileñas Torres Kio y apuntó a que el número de plantas podría oscilar entre las treinta y sesenta. Incluso expresó que le gustaría que tuviese un aspecto «singular», al estilo «de los que hay en San Francisco». Meses antes a que se conociese esta iniciativa otras fuentes habían comentado la posibilidad de construir unos edificios similares en sendas parcelas ubicadas en Riazor y en San Roque (muy próximas a As Percebeiras), una idea que el regidor coruñés descartó finalmente, si bien el Plan General de la ciudad permite construir en ellas edificios de gran altura.