Los países más ricos del planeta debaten en Canadá las fórmulas para acelerar la recuperación económica Los ministros de Economía del Grupo de los Siete (más conocido como G-7), reunidos en Otawa, reconocieron ayer que Argentina ha adoptado importantes medidas para salir de la crisis económica en que se haya inmersa, pero, que «obviamente, queda mucho más por hacer». Así lo afirmó ayer el ministro de Economía canadiense, Paul Martin, en uno de los recesos de la reunión, en la que participa el ministro español de Economía, Rodrigo Rato, en representación de la Unión Europea.
08 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Poco antes del inicio de la reunión de ministros de Economía del G-7 que se celebra en Otawa, Martin -presidente de turno del grupo- evitó responder si el comunicado final de la cumbre incluiría una contundente declaración de apoyo a Buenos Aires. «La posición que hemos adoptado sobre Argentina es que reconocemos los pasos positivos que se han tomado, pero realmente animamos al país a trabajar muy estrechamente con el Fondo Monetario Internacional en el desarrollo de un plan para una economía sostenible», dijo Martin cuando se le preguntó sobre este asunto. Esperanzas «Obviamente, estamos listos para apoyar a Argentina en sus discusiones con el FMI y estamos muy esperanzados en que se resolverán de forma satisfactoria», terminó explicando Martin en una rueda de prensa en la que habló de los objetivos del G-7 para la reunión iniciada ayer. Francia y EE UU mantienen posiciones muy diferentes respecto a Argentina. Así, y mientras el Ejecutivo de París ha pedido esta semana una acción inmediata del FMI, Washington no parece tener prisa y reclama que el país retorne antes a la estabilidad y que concluya las reformas pendientes. Al margen de la crisis del país austral, los otros dos grandes temas que se debatirán durante este fin de semana serán el avance en la lucha contra la financiación del terrorismo y las fórmulas para acelerar la recuperación económica mundial. También se discutirá la puesta en marcha de un mecanismo internacional para la reestructuración de la deuda, según el secretario del Tesoro de EE UU, Paul O''Neill.