La banca se queda sin euros

A. MAGRO / M. BLANCO VIGO

ECONOMÍA

Primer euro falso / R.Scheidemann

Los peores temores del sector bancario se confirmaron ayer. Tras meses de planificación de los primeros días de reparto de euros, las sucursales financieras sufrieron una preocupante situación de desabastecimiento.

02 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Los cálculos realizados por el Banco de España, seguidos por las entidades bancarias, apuntaban a una transición tranquila, escalonada en los dos meses de convivencia. Pero la avalancha de ciudadanos ante las delegaciones de bancos y cajas dio al traste con los cálculos. A media mañana, numerosas oficinas se quedaron sin billetes y monedas, mientras las entidades aceleraban la operación de reabastecimiento. El sistema financiero español distribuyó en sólo dos días unos 2.500 millones de euros (415.965 millones de pesetas), cifra que equivale al 20% de los 12.400 millones de euros (2,06 billones de pesetas) que se han previsto repartir desde el 1 de enero y hasta que finalice el período de introducción de la nueva moneda. La fiebre por el euro puso ayer en un brete al sector bancario español. Según confirmaron desde las principales entidades que operan en Galicia, algunas sucursales, sobre todo las más pequeñas, se quedaron sin el nuevo dinero. Las protestas airadas de la ciudadanía llegaron a todos los rincones de Galicia. Pese a que aún faltan dos meses para que la peseta deje de valer como forma de pago, nadie quiere quedarse sin euros. La avalancha llegó a extremos insospechados: Caixa Galicia atendía a 600 personas en sólo dos horas en su principal sucursal de Ferrol, mientras el Banco Pastor despachaba cerca de 60.000 euros (9,98 millones de pesetas) en cada oficina durante las primeras horas del 2001. Lo mismo en los cajeros automáticos: la mayoría se quedaban sin billetes, debido a una actividad que se saldaba con una operación cada tres minutos. Demanda excesiva En el Banco Gallego reconocían problemas: «La demanda es muy superior a la oferta. Ya tenemos pedido más dinero para afrontar los próximos días con todas las garantías». Caixanova se veía sin euros en algunas sucursales. La respuesta se repetía en casi todas las entidades, superadas por la reacción de los ciudadanos y por las dificultadas para obtener más liquidez en los depósitos del Banco de España. El Banco de Galicia también empezó a notar una alarmante bajada de sus stocks conforme avanzaba la mañana. Caja Madrid tampoco podía facilitar cambio en alguna oficina de Vigo. En algunas sucursales del BBVA, como las de Pontevedra, explicaban que quedaban muy pocas monedas y escasos billetes pequeños. Caixa Galicia salvaba el día con euros en las ventanillas, aunque reconocían que las reservas comienzan a reducirse. Para evitar problemas, algunas entidades optaban por medidas restrictivas, dispensando euros únicamente a los clientes propios y fijando máximos de canje.