Al margen de las inversiones económicas para dignificar la red de distribución de estos municipios, la actual crisis energética ha puesto sobre la mesa la polémica sobre la capacidad de producción de electricidad. Tanto las compañías como el propio Gobierno y Xunta han admitido ya que son precisas nuevas inversiones en instalaciones de generación para garantizar el suministro a los consumidores domésticos e industriales. Pero la actual coyuntura ha abierto el debate sobre el formato y la urgencia de estas instalaciones, toda vez que las garantías en el suministro no llegarán, según los analistas del sector, hasta el año 2004, con la entrada en funcionamiento de las plantas de ciclo combinado que se alimentarán con gas natural. Hasta entonces, el sector eólico e incluso las centrales térmicas más antiguas serían las alternativas para solucionar crisis como la actual.