Los desafíos de la nueva etapa

La Voz

ECONOMÍA

26 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El Santander Central Hispano afronta, tras la marcha de Amusátegui, una nueva etapa. Cambio de nombre. La primera decisión del ahora todopoderoso Emilio Botín fue la de cambiar el nombre del banco y eliminar las siglas BSCH (que siempre le habían disgustado). Incluso ha recuperado el logotipo del Santander. La presencia industrial. El banco surgido de la fusión tiene un gran grupo empresarial. Entre sus participaciones están Fenosa, Dragados, Cepsa y Vallehermoso. Es un patrimonio heredado del viejo Banco Central, puesto que Botín siempre había sido reacio a poseer un grupo industrial. Ahora quiere mantenerlo y lo primero que ha hecho es poner al frente de las mismas a algunos de sus hombres de confianza. Así, en Vallehermoso se sitúa Rodrigo Echenique y en Dragados se afianza Santiago Foncillas. Las alianzas. Botín ha dado un giro en su visión de las alianzas. Ya intercambió acciones con grupos como el alemán Commerzbank, el británico Royal Bank of Scotland o el San Paolo italiano, con el que podría estrechar los lazos.