Para patrimonios modestos los expertos aconsejan entrar en Bolsa con la vista puesta en el largo plazo Saber si está dispuesto a asumir más o menos riesgos es lo primero que debe determinar un inversor a la hora de adoptar cualquier decisión que afecte a su patrimonio. Una vez aclarado este punto, la elección del producto dependerá de la cantidad de dinero del que disponga para invertir. En función de esta última variable, los expertos recomiendan diferentes opciones, más conservadoras para los patrimonios modestos y con un carácter algo más agresivo para las personas con mayor capacidad de ahorro.
08 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Estas son las recomendaciones de los expertos para distintos niveles de patrimonio. Menos de cinco millones. Las inversiones clásicas son la mejor opción para los patrimonios modestos. Así, los expertos aconsejan acercarse a la Bolsa sólo para colocar el exceso de liquidez. Además, la inversión debe plantearse a largo plazo. A la hora de elegir los títulos, se recomienda huir de los valores estrella del momento. La solidez de las compañías que integran el Ibex 35 -las más importantes del mercado español- y las oportunidades relacionadas con la privatización de empresas públicas son la mejor apuesta. Los fondos de inversión también son un vehículo atractivo para los patrimonios modestos. Cuanto más lo sean, más peso deben tener en la cartera los FIAMM (invierten en activos del mercado monetario como letras del Tesoro y pagarés). A la liquidez que ofrecen los fondos de inversión -el dinero se puede recuperar en 48 horas-, los FIAMM añaden un carácter conservador. Los depósitos a corto plazo constituyen una buena opción como refugio del dinero, mientras se estudia la elección de una inversión más estable. Las letras del Tesoro también son dignas de tener en cuenta. La rentabilidad de estos instrumentos de inversión puede ser baja en determinados momentos, pero se recuperará cuando se produzca un cambio de ciclo económico. Más de cinco millones. Con unos recursos superiores a los cinco millones se multiplican las posibilidades de diversificar y de echarle un pulso al riesgo. Es muy posible que el inversor que dispone de un patrimonio así ya esté familiarizado con la Bolsa. Podrá apostar a un plazo más corto que el ahorrador modesto y disponer de una cartera mucho más diversificada e, incluso, realizar alguna que otra incursión en el mercado de opciones y futuros. También en este caso, los analistas aconsejan acudir a las privatizaciones para dar mayor solidez y rentabilidad a la cartera de renta variable. En el terreno de los fondos de inversión puede haber de todo, desde el conservador FIAMM, hasta un FIM en divisas. Otro consejo es el de planificar la retirada de la vida activa. El ahorrador que dispone de este nivel de recursos tiene en su mano las excusas perfectas para suscribir un plan de pensiones: liquidez para hacer frente a los imprevistos que se puedan presentar y unas cargas fiscales probablemente altas. Más de 20 millones. Las dos necesidades urgentes de las personas que disponen de un patrimonio superior a esta cifra pasan por reducir la fiscalidad y diseñar una adecuada estrategia de diversificación. La complejidad de la madeja fiscal a la que se ve sometida este nivel de riqueza aconseja la visita inmediata a un banco especializado en clientes de gama alta. Fondos y sociedades de inversión (Sicav) extranjeros constituyen una buena opción para la diversificación patrimonial de estos inversores, que suelen tener cubierto el mercado nacional de fondos y que disfrutan de cierta experiencia en el mundo financiero.