El nuevo presidente del Clúster de Empresas de Automoción de Galicia (Ceaga), Antonio Vega, asegura que la principal necesidad del sector «es disponer de suelo industrial para dar cabida a nuevas fábricas y evitar su fuga a otras áreas». Las 51 industrias de componentes que integran el Clúster consideran que las entidades públicas tienen la obligación de aprovechar el fuerte desarrollo del sector de la automoción, agilizando la tramitación de polígonos industriales. La falta de suelo ha obligado a la francesa Tréves (dedicada a la fabricación de tejidos para asientos y tapicerías) a arrancar su producción hace un año en una nave provisional en Pontevedra. Mientras tanto, la también francesa Michelin Syncro (dedicada al ensamblaje de ruedas) ha tenido que aprovechar un almacén de la Zona Franca en Bouzas para montar este año 2,4 millones de neumáticos; y la filial de PSA, Faurecia, por su parte, aún deberá esperar cuatro meses antes de poder construir una gran planta de producción de asientos en los futuros terrenos del Parque Tecnológico de Vigo. La checa Prevent (producción textil para automóviles) aún está buscando emplazamiento para construir una nueva fábrica en Galicia. Cablinal España, Gestamp, Viza Automoción y DalphiMetal han tenido que buscar terrenos en O Porriño y Mos para construir nuevas fábricas de cableados, piezas de chapa, asientos y volantes, al no disponer de espacio para ampliar sus antiguas instalaciones en la zona de Balaídos (Vigo). Varios de estos grupos han disparado sus inversiones en el norte de Portugal, aprovechando las facilidades de obtención de suelo industrial y el bajo coste de la mano de obra lusa.