Las «vacas locas» impulsan el IPC al 3,9%, el doble de la previsión para todo el año

REDACCIÓN A CORUÑA

ECONOMÍA

Los precios crecieron en marzo cuatro décimas pero la tasa anual en Galicia es tres décimas inferior a la media española Los precios subieron cuatro décimas en marzo, lo mismo que el año anterior y muy por encima de lo previsto, por el encarecimiento de las carnes a causa de la crisis de las «vacas locas» y el arranque de la temporada turística.

11 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

En Galicia, se incrementaron en la misma cuantía y la tasa interanual queda en el 3,6%. En el conjunto de España, la inflación en lo que va de año subió un 0,8% mientras que la de los últimos doce meses escala hasta un 3,9%, prácticamente el doble del objetivo del Gobierno. Todo ello en un momento en el que el IPC en otros países de la UE flexiona a la baja tras el abaratamiento del petróleo. Los alimentos subieron ocho décimas. Los consumidores sustituyen por otras variedades la carne de vacuno, y el cerdo subió un 8,7%, el pollo se encareció un 3% y el cordero un 2,7%. El abaratamiento de la carne de vacuno un 1,2% apenas tuvo incidencia. Junto a los alimentos, destacan el fuerte incremento del apartado de ocio y cultura, especialmente las publicaciones, y el sector turístico, precisamente coincidiendo con el arranque de la temporada. En este sentido, el secretario de Estado de Economía, José Folgado, advirtió ayer a las empresas de servicios de que el Gobierno no piensa atender las demandas de bajar impuestos de quienes suben precios de forma injustificada. El Ejecutivo no está satisfecho, reconoció, y no piensa hacer dejación de sus obligaciones. Folgado criticó los márgenes empresariales de sectores como la hostelería, la restauración o la edición de publicaciones. Otros agentes sociales criticaron la política del Gobierno. PSOE. Acusó al Gobierno de tirar la toalla en la lucha contra la inflación y le exigió eficacia frente a su actual política económica, que calificó de «fotos y escaparate». CEOE. La patronal entiende que el aumento «obedece, fundamentalmente, a razones coyunturales» y las bajadas de los productos energéticos «no han sido suficientes». UGT. Acusó al Gobierno de actuar de manera «apocalíptica» y «ridícula» al culpar a los salarios. CC OO. Afirma que el IPC se resiste a bajar por el comportamiento de una parte de los empresarios.