FERNANDO MAÑUECO
03 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Las cosas se complicaron de forma notable en las últimas horas en las bolsas españolas. No estuvieron mucho mejor las plazas vecinas, pero eso a estas alturas no consuela a casi nadie. La debilidad de los mercados de Estados Unidos se convirtió en uno de los grandes elementos distorsionadores de la situación bursátil en medio mundo. Algunos analistas señalan, no sin sorna, que el índice Nasdaq puede detenerse en su caída al llegar al suelo de los cero puntos. Al ritmo actual, eso puede suceder antes del verano. La atención de los mercados se centró, lógicamente, en el complicado estreno de Iberia. Las bolsas recibieron con un decorado nada amable a la compañía, que cerró la sesión a 1,17 euros (195 pesetas), es decir, un 1,7% por debajo del precio minorista.