Industria y medio ambiente «están separados por incomprensiones» El conselleiro de Industria sostiene que toda política de apoyo a la empresa pasa por una oferta energética como el gas. La planta proyectada para Mugardos generará, dice, inversiones privadas en torno a un billón de pesetas en los próximos años.
05 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h._Apoyamos los grandes proyectos generadores o de arrastre como la planta de gas de Ferrol, y las inversiones inducidas _subraya Yuste_. Ahí la Xunta tiene que mojarse hasta la extenuación. El proyecto tiene enorme repercusión y va a generar inversiones privadas del orden de un billón de pesetas. Un billón que la Xunta no tiene que poner. _¿Cómo se va a plasmar ese billón? ¿Incluiría alguna nueva central térmica, como en otras zonas del Estado? _La planta tiene unas inversiones de unos 40.000 millones. Después vienen las conducciones hacia Sabón y Meirama, las redes capilares hacia polígonos industriales y los ciclos combinados en Sabón y Meirama. Todo ello suma cerca de 500.000 millones. El resto corresponde a red eléctrica de salida del plan eólico, biomasa y otros en diez años. _¿Es el gas el único «proyecto de arrastre»? _Otros casos pueden ser industrias en el ámbito de Bioetanol, Poligal, o industrias medioambientales, que es otra cultura que tenemos que propiciar para tratar de unir industrialización y medio ambiente. _¿No lo están? _Están separadas por una falta de incomprensiones. Ahora vemos que la minería gallega tiene fricciones muy serias con los requisitos ambientales. La gente joven de la pizarra y el granito empieza a entender que el medio ambiente y la seguridad en el trabajo son factores de productividad, pero hay gente de otras épocas que ven en esto sólo inconvenientes y costos. Hay que cambiar esa cultura y hacer que los jóvenes entiendan que el ámbito del desarrollo sostenible es rentable. El resurgir de Ferrol Yuste se declaró «convencido» del resurgir de Ferrol, donde con la planta de gas «por primera vez tenemos un gran proyecto económico y financiero», y donde la SEPI hará «inversiones brutales» en tec