La lluvia de la tarde-noche del sábado hicieron temer por la celebración ayer de la undécima Romaría da Fervenza, en la parroquia de Escuadro (Silleda). Una celebración que entremezcla música tradicional, gastronomía y naturaleza donde al final apenas cayeron unas gotas sobre las 13.30 horas que obligó a un pequeño parón en las actuaciones, pero no afectó al programa de actos diseñado por el grupo local O Son da Fervenza.
En la carballeira se dejaron sentir los sones de varias formaciones, además de mostrarse las buenas condiciones para el baile de muchos de los asistentes. Con temperatura más fresca que en ediciones anteriores, fueron interpretando sus temas la Agrupación de Acordeóns de Lalín o el grupo Lume na lareira de A Estrada. También participaron en la romería las Pandereteiras Ponte da Prata de Botos, junto a los Gaiteiros Os Pereiriños de Curantes, Pau de Buxo de Saídres y los anfitriones de O Son da Fervenza.
Tras las primeras actuaciones hubo comida promovida por la organización bajo una carpa, además de pandillas, de familias o amigos, diseminadas por la carballeira. En este caso menos que otros años, con algunos que optaron por en todo caso comprar el pulpo y volver a casa, ante el riesgo de lluvia. Por la tarde continuó la fiesta con la foliada en una jornada festiva que también aprovecharon los Cabaleiros O Son da Fervenza para celebrar su encuentro anual. Hubo muy buen ambiente en todo momento en Escuadro, sin que faltasen las visitas a las Fervenza da Férveda que está a unos 300 metros del lugar de la fiesta.