AL TRASLUZ | O |
23 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ALGUNAS DECISIONES son difíciles de comprender. Hoy en Silleda se celebran dos plenos uno a continuación de otro. Cada convocatoria supone para las maltrechas arcas municipales 720 euros como indemnizaciones a los ediles por asistencia. El gobierno siempre podrá poner la disculpa que si se cumpliese la fecha fijada a inicios de la legislatura para la celebración de la sesión ordinaria -los últimos jueves de cada dos meses-, supondría el mismo coste: 1.440 euros, ya que la elección de los integrantes de las mesas para el próximo 19 de junio no puede demorarse más allá del miércoles. Es cierto. Sin embargo, una vez tomada la decisión de adelantar el pleno ordinario y hacerlos coincidir el mismo día no se entiende que se realicen dos convocatorias diferentes pudiendo incluir todos los puntos en uno. No es la primera vez que en Silleda se producen este tipo de casos. A nadie se le olvida cuando en septiembre del 2003 se convocó una sesión plenaria teniendo como único punto del orden del día la decisión de los días festivos ya que se terminaba el plazo y todavía no se había adoptado el acuerdo por parte de la corporación. Y mientras se duplica el gasto cuando se podía reducir en indemnizaciones, todos siguen augardando por conocer el plan de saneamiento municipal que ya empezó hace meses y todavía no se dio a conocer. Quizás el economista encargado de su elaboración, después de ver lo que sucederá esta mañana, incluya un nuevo punto.