Evolución vertiginosa

SILLEDA

RASTRO DE AIRE | O |

04 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

NO ENTRA en mis planes hacer cantera de un hecho social para levantar viejos fantasmas. Mucho menos ahora que, después de una prolongada postvotación, noche de Escuadro, campaña, precampaña y previa de precampaña, Silleda constituyó ayer su corporación con José Fernández en la alcaldía. No estimo prudente volver a revolver en la historira reciente de los últimos años políticos de Silleda. Fui duro con Fernández, con Salgueiro, con Toxa. Siendo duro fui justo y hasta benévolo en relación con los hechos puntuales que merecieron alertas periodísticas. La gestión y el respeto a las reglas del juego tienen prioridad siempre. Sin mirar atrás, sin calentar a aquellos que trasladan mensajes que no se escriben y dando margen al devenir intenso que se avecina en la Silleda sociopolítica no puede pasar inadvertido un acontecimiento que ocurre hoy. Toxa coloca la medalla de la sociedad de caza y pesca al ex alcalde Juan Salgueiro mientras José Fernández ocupa la alcaldía. Casi nada queriendo buscar donde hay análisis político. Casi nada recordando los movimientos de los últimos años de los tres. Sus amores y desamores, sus posiciones políticas y sus alianzas, sus pasos temporales y definitivos, su papel en lo que ocurrió, en lo que ocurre y en lo que ocurrirá... Pero no es el caso hoy que se anuncia la medalla y que se contituyó la corporación. Más bien lo contrario. Estoy convencido de que Toxa y su colectivo aplican la coherencia apropiada concediendo la medalla a un valedor, seguramente al mayor valedor de la sociedad, Juan Salgueiro, con las cesiones municipales. No pregunté como será el protocolo con Toxa, con ex alcalde y ¿con alcalde?.