La granja de las vacas estrella

SILLEDA

PATRICIA REY

Manuel Filgueiras y Mercedes García venden leche desde hace quince años; ayer recibieron en Silleda un diploma que proclama su negocio como el mejor de Galicia

03 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?os premios se les amontonan. Manuel Filgueiras y Mercedes García son un matrimonio de Monfero que vive desde hace quince años de una granja de vacas. Empezaron con diez animales, pero ahora poseen ya 76. A lo largo de tantos años, la tentación de tirar la toalla planeó sobre ellos en varias ocasiones. Tantas como veces estuvo amenazada la supervivencia del campo. El esfuerzo parece que ha merecido la pena porque ahora la finca de Rocha es todo un ejemplo para las demás explotaciones ganaderas de Galicia. La Federación Frisona Galega (Fefriga) le ha otorgado el premio a la explotación que más leche produce por vaca y año, con una media de 12.863 kilos. Manuel recogió ayer el diploma en la Semana Verde. En total, la granja de Monfero ha vendido a Leche Río 350.000 litros durante el año pasado. Pero la media la superan con creces un lote de vacas, que a su vez también se han colocado una medalla en la Semana Verde de Silleda. Una destaca con luz propia. La más es Jenni Rocha Breogán, distinguida en la feria internacional como el animal vacuno que ha producido la leche de más calidad y, además, en gran cantidad: 15.700 litros en el 2002. No es la única. Fefriga se ha fijado en otras vacas de la granja de Monfero. Son éstas. Las mejores productoras primerizas fueron Dorada Rocha Storm, Pegy Rocha Aeroline y Erika Rocha Mandeo; en animales adultos, recibieron galardones Jenni, Silvia da Rocha Approval y Rufina Rocha Rudolph. En el apartado de mejores descendencias de toros de Fontato, la mejor primeriza fue Erika, también de la explotación de Monfero. Dentro del mismo capítulo, pero en vacas adultas, Jenni, Andrea y Palmera se llevaron los primeros puestos. Manuel y Mercedes trabajan de sol a sol los 365 días del año. Su jornada laboral comienza a las ocho de la tarde y nunca concluye antes de las diez de la noche.