AL FONDO | O |
26 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.SIEMPRE RESULTA difícil conjugar los intereses empresariales con los vecinales. Máxime si se trata de explotaciones a cielo abierto y más o menos próximas a las casas. En Rodeiro hay una guerra abierta por las voladuras. Parece que ahora entra el sentido común y se abren vías de diálogo. Todo un paso.