«Paío y Paco Lareo me trataron con mucho cariño»

Javier Benito
j. benito LALÍN / LA VOZ

LALÍN

Monique van Steen rememora sus visitas a Deza al hilo del cartel de Emporcarte

25 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El cartel anunciador del XIV Emporcarte, exposición que se abrirá al público el próximo sábado en el museo municipal de Lalín, devuelve protagonismo a la artista Monique van Steen (Breda-Países Bajos, 1976). Una obra de su autoría, con la que participó en la edición del 2014 de esta muestra colectiva, sirvió —previo permiso expreso— de base al cartel diseñado por Paío para este año, bautizado Dígallo con grelos. Un montaje digital donde incorpora un manojo de grelos al original de la creadora holandesa, Emporquemonos, una sensual composición con dos rostros humanos con hocico de cerdo.

Monique van Steen está afincada en Barcelona y atesora ya una dilatada trayectoria como pintora figurativa con la mujer como principal referencia, en especial los rostros. Recuerda con cariño su estancia en tierras dezanas, donde recaló animada por el docente y artista lalinense, Guillermo Aymerich, al coincidir en un grupo de amigos en Valencia. En esa ciudad donde este daba clases recaló ella con una beca Erasmus en 1997. Pero sería en el 2002 cuando recaló en ese oasis cultural en el rural dezano, en la Fundación Paco Lareo A Solaina de Piloño, para participar en su Xuntanza Internacional das Artes Plásticas.

«Tengo muy buenos recuerdos de aquel encuentro, Paío y Paco Lareo me trataron con mucho cariño, todo el mundo», resalta Monique van Steen, reviviendo el gran impacto le causó entonces esa estancia en tierras dezanas y las excursiones cada tarde durante una semana para conocer Galicia, «que es preciosa». Tras participar en la Xuntanza de Piloño de aquel 2002, volvía de nuevo a la Fundación Paco Lareo A Solaina en el 2010 en este caso para intervenir un vestido diseñado por la lalinense Carmen Barcala, luciéndolo la también artista Ana Seoane, en la actualidad profesora de la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra.

El tercer acercamiento de la artista holandesa llegaría de la mano de la cuarta edición de Emporcarte en el 2014, con la obra revivida ahora a través de la intervención de Paío. Que por cierto ya fue cartel anunciador en el 2015 coincidiendo con la inauguración de la muestra un 14 de febrero. «Cuando me llamó Paío para preguntarme si podía modificar la obra, poniendo unos grelos, resultó toda una sorpresa porque yo ya ni me acordaba de ella», resalta casi entre risas.

Residente en Barcelona desde el 2004, con una pequeña etapa de cuatro años en una ecoaldea en el interior de Cataluña, rememora con cariño esas vivencias atesoradas que la vincularon a Deza. Una creadora que abandera una figuración de sensuales rostros femeninos, colorista y cercana al pop art, con líneas muy estilizadas entre el modernismo y casi el cómic. Atesora ya múltiples exposiciones y también presencia on line, una fórmula que creció en especial después de la pandemia del covid.