Isabel Rubio: «La Banda de Lalín tiene respeto por el buen sonido y discurso sonoro»
LALÍN
Dirigirá el Concerto do Cocido de la formación que conoce, y de la que fue titular cuatro años
17 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Murciana de nacimiento, Isabel Rubio (Albarán, 1989) es directora de orquesta. Trabaja actualmente en Barcelona, vive en Madrid, conoce las terminales aeroportuarias de muchos países a los que acude para ofrecer conciertos, y prepara su próximo aterrizaje en Lalín. Reconoce que no podrá permanecer muchos días en la capital comarcal, por cuestiones precisamente de agenda, pero que tendrá tiempo para ver a los amigos que aquí tiene, comerse un cocido y por supuesto dirigir a la Banda de Lalín, que tan bien conoce.
—Dirigirá el Concerto do Cocido que ofrecerá la Banda de Lalín el 7 de febrero. ¿Cómo se programa todo esto?
—Mi gran amigo Antón Batán, que es el director de la Banda de Lalín y con el que tengo mucho roce de amistad desde que estuve ahí, me pidió que viniese a dirigir un concierto de la banda pero tenía que tener un hueco en la agenda, y finalmente pudimos encontrar una fecha adecuada y ahí estaré para ese concierto que será muy especial.
—¿Qué nos puede adelantar del mismo?
—Lo primero, que venga todo el mundo ya que disfrutará mucho. Es un concierto que va a gustar a todo el mundo. Pensé en un concierto con música que fuese extrovertida, diferente, que abarque muchos gustos... Personalmente me gusta mucho la música celta entonces hablé con Cheíto (José Luis Taboada, director del Conservatorio de Música de Lalín y músico de la banda) y le expuse mi idea de hacer un concierto con música celta, que gustase a los niños y mayores, en el que tuviese cabida la música de cine, del propio Jose Bugallo; músico de la casa, de Johan de Meis que tiene cantigas tradicionales escocesas muy bonitas, y todo ello muy festivo. Será un concierto muy chulo!.
—Actualmente es titular de la Jove Orquestra de les Comarques Gironines, asociada a L'Orquestra Simfònica del Vallés, por lo que trabaja en Barcelona. ¿Cómo coordina los pormenores del concierto del próximo día 7?
—El trabajo gordo se lo está llevando Cheíto (ríe), y coordinamos en la distancia. Yo llegaré para disfrutar el cocido, con la mesa puesta (ríe). La suerte que tengo es que conozco a la Banda de Lalín, pese a que hubo cambios con la llegada de gente nueva desde que me fui, pero digamos que la base sigue estando y por eso tenía claro el tipo de música que quería poner (ríe). La Banda de Lalín no es una banda cualquiera: es la Banda de Lalín, y no me llevaré sorpresas.
—¿Cómo la definiría al conocerla perfectamente tras haberla dirigido entre los años 2015 y 2018?
—Es una banda que tiene respeto por el buen sonido, y eso no lo tienen la mayoría de las formaciones, y acaba con un discurso sonoro que tampoco encuentras en la mayoría de las bandas. En Lalín el final de la música está cuidada, y esa resonancia final no la tiene casi ninguna formación.
—Habrá tiempo para un ensayo general, previo al concierto.
—Si. No sé todavía con exactitud mi fecha de llegada ya que tengo mucho trabajo en Barcelona y todo muy encajado, pero espero que pueda ser el jueves o un día antes para realizar alguna sesión intensiva antes del concierto del sábado, tener tiempo para comer un cocido ya que el domingo cojo un avión para Tenerife. Empalmo Lalín con una semana de trabajo que ya tengo cerrada en Tenerife así que no podré disfrutar del día grande del Cocido, y lo siento mucho ya que sigo manteniendo contacto con mucha gente de ahí, guardo amistad y relación con muchos y siempre estoy súper a gusto con los lalinenses pero en esta ocasión la estancia no puede ser más larga por cuestiones de agenda, como te decía.
«Sueño con dirigir a la Joven Orquesta Nacional y tener una casa en la costa gallega»
La carrera de Isabel Rubio es meteórica. Ganadora de varios concursos internacionales y finalista de Dirección de Asistente de Kirill Petrenko y la Orquesta Filarmonía de Berlín en 2021, dirigió entre otras a la Orquesta Nacional de España, Sinfónica de RTVE, Sinfónica de Galicia, Castilla, León, Gran Canaria, Extremadura, Granada, Córdoba, Sinfónica de Málaga, Oviedo Filarmonía, Ciudad de Elche, Pontevedra, Menorca, Comunidad de Madrid, Bilbao, Alicante y Valencia, pero trabaja duro para alcanzar nuevas metas. «Sueño con dirigir a la Joven Orquesta Nacional. He vivido en ella más de 10 años, y siempre pensé que es la mejor orquesta de España. Tiene la predisposición y la actitud. Es una orquesta que brilla de manera meteórica, y sigo luchando por ese sueño, pero también por el que estoy cumpliendo todos los días que es dirigir».
Entre los anhelos de la directora murciana está también en un futuro, afirma con una sonrisa, «tener una casa en la costa gallega. Quiero jubilarme allí». Una jubilación para la que le falta mucho a Isabel Rubio que, de momento, hace sus pinitos con el catalán que va entremezclando con palabras en gallego. «Es todo un chiste: una murciana en pleno aprendizaje del catalán, ya que trabajo en Barcelona, y en medio me sale el gallego».
Reconoce la directora española estar muy a gusto al frente de la orquesta del Vallés y de las Gironines; «Fue un auténtico flechazo. Hubo magia desde el primer minuto y eso es muy bonito. Es cierto que tengo mucha agenda y está siendo un no parar, dispongo de muy poco tiempo para la familia, pero en el fondo soy una afortunada de poder disfrutar de lo que hago. Están siendo unos años absolutamente indescriptibles y estoy muy contenta con mi evolución laboral».