Desde octubre y hasta el 22 de enero el centro de Ategal en Lalín puso en marcha el programa de Afundación denominado Conociendo las emociones. Contó para ello con el apoyo de la Obra Social de Abanca y participaron doce personas. Permitió trabajar con vecinos con historias de vida «realmente diversas y complejas, que me han ayudado a comprender mejor la forma que tienen las personas de ver el mundo», resaltó la coordinadora, Gema Ramos. Entre otros temas se abordó la soledad no deseada, el duelo, el cuidado de las personas dependientes o los conflictos familiares. A lo largo de las sesiones los participantes trataron de ayudarse «para redefinir dichas situaciones de manera más adaptativa, intentando hacer uso de lo aprendido». Todo ello en un programa con el que se busca mejorar el bienestar de participantes y que adquieran competencias emocionales.