El curador Ángel Calvo Ulloa desgranó en Bogotá facetas del creador lalinense y los esfuerzos de la asociación que pone en valor su legado
16 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La fuerza ingobernable de Antonio Ferradás Taboada Wily (Lalín 1962-2006) saltaba el charco, ese Atlántico que nos hermana con América, de la mano de uno de los principales defensores de su universo creativo. El curador y crítico de arte lalinense, Ángel Calvo Ulloa, participaba hace unos días en la XXI Feria Internacional de Arte de Bogotá, ArtBo 2025, dentro de los encuentros paralelos a la propia exposición. La gran dimensión de este certamen, que se prolonga durante cuatro días, lo ofrecen datos como los 20.000 asistentes, entre coleccionistas, invitados internacionales, profesionales del sector y público general. El evento contó con la participación de 46 galerías colombianas e internacionales, más de treinta instituciones, cuarenta editoriales y más de 180 artistas en exhibición.
Bajo el lema Habitar la grieta, dentro del programa Cuando todo esto arda: Imaginando estructuras, ritmos y formas comunes para resistir el colapso, el curador Juan Cancela organizó una mesa de presentación de propuestas y debate en torno a la posibilidad de la resistencia crítica, sin caer en el lamento y queja, sino reflexionar desde un espíritu crítico y constructivo sobre las posibilidades de crear espacios de resistencia desde lo sensible y lo común.
Calvo Ulloa eligió abordar dos proyectos de naturaleza muy distinta desde su dinámica de curador independiente, ahora asentado en Madrid. Por un lado de un proyecto desarrollado en Brasil, en la ciudad de Sao Paulo, en la última edición con Regina Silveira, en un proyecto de edición liberada y de bajo coste que finalmente se convirtió en una pegada de obras con las moscas de protagonistas, ejecutada sobre un papel barato, de embalar, que acabaron diseminándose por la ciudad.
El otro proyecto que presentó Ángel Calvo en Bogotá cuenta con Wily como protagonista. Una iniciativa que, dijo, «parte de la cercanía, es de larga duración, quizás de vida, que nos ha llevado a varios amigos a colaborar con la familia para velar por su legado, que se encuentra en un estado bastante preocupante». Recordó la muerte prematura de Antonio Ferradás en el 2006, momento en que «políticos de diferentes diputaciones y alcaldías acudían a hacerse la foto, asegurando que se iba a preservar su obra, algo que no ha ocurrido nunca en casi veinte años».
Durante la intervención de Calvo Ulloa en estos encuentros del ArtBo los asistentes pudieron conocer la obra de Wily, su estudio o algunas de las exposiciones organizadas para darla a conocer, ya que se proyectaron imágenes de todo ello. En ese objetivo de preservar su legado surgía la Asociación de Amigos de la Obra de Wily, que durante los últimos años —recordó el curador lalinense— «ha promovido encuentros y actividades en torno a su figura». A ella se sumó él mismo, remarcando que conocía al artista desde muy pequeño.
Diversas exposiciones
Entre esas múltiples iniciativas para poner en valor a un creador multifacético, transgresor y brillante, citó Ángel Calvo las distintas exposiciones organizadas en Galicia y Portugal, «especialmente procurando visiones críticas respecto a su trabajo en las diversas facetas en las que operaba, como escultura, pintura, escritura, performance o música». Aludía a ese necesario reconocimiento exterior fuera de su Lalín natal, «para poder volver y ser valorado en el propio contexto, frente a esa visión paternalista que aquí hay del trabajo de Wily, donde no se valoraba por lo interesante de la obra de Wily sino porque Wily, una figura muy querida».
Ángel Calvo incidió en que se buscó cortar por lo sano y mostrar ese legado del artista de Botos en diferentes contextos pero alejados del cariño restrictivo del entorno, buscando diferenciar su calidad creativa. Fruto de ese esfuerzo nacían, además de exposiciones, desde una monografía a un vinilo con tres canciones limpiadas y masterizadas, cogidas de los múltiples casetes grabados por Wily. También pósters o desplegables para que todos podamos colgar su obra en casa «y no nos olvidemos de él».
Obra a preservar
En las imágenes se podía ver su taller, que construyó junto a su padre, repleto de sus esculturas en madera. Algunos asistentes a la charla mostraron su interés en visitarlo y Calvo Ulloa reconocía que muchas piezas necesitan restaurarse, algo que está suponiendo mucho esfuerzo a la familia del artista. Y contó una anécdota de una intervención de Wily en TVE, con una reflexión «que casi puede sonar naif, que iluminaría los bosques por las noches para que los animales no se perdiesen; él vivía en un entorno rural y sabía perfectamente no que los animales no necesitan luz pero opta por teñir sus palabras con imaginación». Sin duda la que destilan sus obras, esas que debemos preservar entre todos.