Las ventas de primavera arrancan con timidez en el comercio local

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN / LA VOZ

LALÍN

miguel souto

La clientela compra con cautela ante el temor de un nuevo cierre en poco tiempo

01 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hoy estrenamos el mes de abril, que si las predicciones meteorológicas no fallan, llegará haciendo gala al refranero con una jornada en la que la lluvia estará presente. Llevamos ya cerca de 10 días de primavera y la subida de las temperaturas ya nos permitió algún día dejar las prendas de abrigo en casa y tirar incluso de manga corta.

Con la Semana Santa en marcha, a estas alturas del año los comercios vivirían inmersos en la campaña de primavera. Pero aunque el buen tiempo de las últimas jornadas ayudó, los comerciantes coinciden en que la nueva temporada está arrancando pero muy lentamente, las ventas son aún escasas y están lejos de alcanzar las cifras de otros años.

En las tiendas de Lalín, al igual que en las de otras localidades de la zona, se empieza a echar de menos en estas fechas a los visitantes procedentes de otras latitudes, especialmente de otras comunidades de España como el País Vasco, Madrid o Barcelona. Este año, apuntan, faltan «e non se ve a ninguén de fora de Galicia». Y eso pesa.

Y aunque con tanta restricción de movilidad, el comercio local ganó también más clientela de la localidad que ahora se desplaza menos fuera, los comerciantes coinciden en que «a xente mira, proba, pero ao hora de mercar o pensa». Una de las frases que más oyen es aquello de «gústame moito, pero total, igual non o podo por». Las razones que esgrimen son numerosas desde la imposibilidad de quedar con los amigos a cenar o a comer con la familia fuera, el miedo a que «igual despois de Semana Santa volvemos a estar pechados» e incluso un «non vou ir a praia con máscara». El temor a que la apertura que disfrutamos ahora dure poco echa para atrás a la clientela a la hora de comprar que muchas veces sale de la tienda diciendo que ya volverá más adelante.

Los comerciantes confían en que a medida que suban las temperaturas y llegue el calor, la gente se animará más y comprará más. Recuerdan que el verano pasado fue una muy buena temporada de ventas finalmente. Aunque entre un año y otro hay algunas diferencias. En una tienda explican que «o ano pasado a estas alturas íamos pondo prazos e pensabamos que isto podía acabar nuns meses, agora vai máis dun ano e a xente xa está desanimada» y recuerdan que muchas de las fiestas de verano ya están suspendidas.

Tradicionalmente es en Pascua cuando se estrenan los primeros modelitos de primavera. Este año, la falta de eventos sociales hace que muchos ya ni piensen en eso porque cuentan con quedarse en casa. «Si non os van a lucir, non os mercan», sentencian los comerciantes.

Primera Comunión

También a estas alturas ya estaban vendidos muchos trajes de Primera Comunión. En las tiendas reconocen que los clientes «veñen, preguntan moito e incluso os rapaces proban os traxes» pero, de momento, todos se van con un «xa volverei máis adiante, a ver se este ano podemos facerlle a Comunión». Una incertidumbre que tiene congeladas las posibles ventas.

Regalos de Pascua y ropa confortable de entretiempo

A la hora de comprar, cuentan los comerciantes lalinenses, que la mayoría se decanta por prendas de entretiempo y se busca que sean lo más ponibles posibles. En una tienda de ropa juvenil de chico y chica de Lalín explican que «tiven algún chico que dicía que non quería ningunha camisa porque o fin igual non podía pola». De ahí que entre los jóvenes las ventas sean más de camisetas, pantalones y sudaderas. Se busca, apuntan, estrenar algo «pero si antes, sobre todo os chicos viñan e levaban varias prendas, agora levan menos por que din, que non se pode saír apenas nin quedar para cenar fora».

Lo mismo pasa con ellas y aunque el buen tiempo anima a comprar y a darse algún capricho, la clientela se lo toma con calma.

Lo que sí se mantienen son los regalos de Pascua, especialmente para los niños. En las tiendas de ropa infantil coinciden en afirmar que apenas se venden vestidos, quitando alguno que otro que suele ser precisamente para un regalo de los padrinos.

Para los pequeños de la casa también se buscan prendas troteras pensando en la reducción de las reuniones sociales y familiares. Los días libres invitan también a desplazarse, aunque sea por Galicia adelante, y también los hay que aprovechan para irse a la costa. De ahí, que las ventas de primavera incluyeran ya algún traje de baño.

Quince días de plazo para la solicitud de las ayudas de Lalín

Ayer empezó a contar el plazo de 15 días hábiles para solicitar las ayudas al comercio convocadas por el Concello de Lalín y a las que se destinan 250.000 euros. Las ayudas serán de 1.000 euros por establecimiento, o por actividad. Se exige a los peticionarios que desarrollen su actividad económica en Lalín y que hayan sufrido un descenso en la facturación superior al 20 % durante el año 2020 con respecto al 2019 o durante los tres últimos trimestres del 2020 con respecto al primero del 2020.

La concesión de las diferentes ayudas serán resueltas en junta de gobierno y se fija en dos meses el plazo máximo que tendrá el Concello de Lalín para resolver y notificar la resolución del procedimiento desde el momento en el que se presente la solicitud. Las bases se publicaron en el Boletín Oficial de la Provincia de Pontevedra del día 30.