Alvarellos, la cuna de las artes gráficas en Lalín

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN / LA VOZ

LALÍN

miguel souto

Alvarellos cumple 81 años tras comenzar como librería y sumar impresión, editorial y empresa de comunicación

21 feb 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Ubicada en el número 6 de la calle Joaquín Loriga de Lalín, la librería Alvarellos ejerce desde hace 81 años como referente en Deza y en gran parte de Galicia. Un establecimiento que a lo largo de estas más de ocho décadas ha sabido reinventarse de forma continúa para ir adaptándose a los tiempos y las demandas de una vasta clientela. La historia de esta librería/imprenta empezó en 1936 de la mano de José Benito Alvarellos, que abriría ya muy joven esta tienda que en sus albores vendía libros, además de ser estanco y paquetería en una oferta similar la de muchos bazares de la época.

El establecimiento está hoy en manos de la tercera generación y son Nicolás, Nuria y Verónica Alvarellos, nietos de José Benito, los que gestionan el negocio. Los tres hermanos siguen la estela de su padre, Jaime Alvarellos, y mantienen el establecimiento dedicado a librería y papelería unido a su faceta de editorial, de impresión comercial y papelería de empresas y la labor como empresa de comunicación.

Nicolás Alvarellos explica que «mi padre fundó la imprenta en los años 60 en la planta baja donde está la tienda, pero en la década de los 70 se trasladó a la nave de Agruchave», después de que el establecimiento se quedara pequeño para albergar la maquinaria.

El historiador lalinense, Daniel González Alén, explica que la imprenta Alvarellos, a partir de 1963, cubrió el vacío dejado por la imprenta Carrón «na que nos anos anteriores á guerra do 36 se publicaban os xornais La Razón e La Patada, silenciados para sempre pola ditadura franquista». El dueño de la imprenta abandonaría la villa en los años 50.

A lo largo de su historia, el negocio de Alvarellos fue adaptándose a los tiempos. Nicolás Alvarellos explica que «en los años 90 empezamos a meter ordenadores y a hacer diseño gráfico y alguna cosa más». La imprenta pasó por tres etapas desde la tipografía hasta la actual digitalización. Nicolás es el mayor de los tres hermanos. Su labor es la de gerente y se encarga del diseño gráfico. Su hermana pequeña, Verónica, estudió artes gráficas y Nuria, empresariales. De ahí que los tres se complementen.

Nicolás Alvarellos señala que la especialización de cada uno se produjo por casualidad y no fue algo buscado. Cuenta que «a mí siempre me tiró esto, yo siempre decía que mis amigos jugaban con playmobiles y yo con tipos móviles. Desde muy joven siempre me gustó el diseño gráfico». Además de la empresa, trabaja como freelance en un montón de proyectos artísticos, sumando otra editorial propia.

La empresa llegó a tener 25 empleados en los años en el que el trabajo de la imprenta era mucho más manual. La librería albergó la primera fotocopiadora de la capital dezana y González Alén recuerda colas inmensas de estudiantes a la salida de clases.

Obra de su padre, Jaime Alvarellos López, fueron cientos de libros y publicaciones referentes en Deza y en Galicia. González Alén señala, entre otras, las colecciones de los doce tomos del Descubrindo, media docena de Deza básicos del Seminario de Estudios de Deza o los Cadernos de Estudos do Museo do Patrón. En 1976 publicaría el libro de González Alén titulado Hijos ilustres de Lalín: el aviador Loriga. En 1976, refiere el historiador lalinense, la imprenta editó el libro Iglesia del Monasterio de San Pedro de Vilanova, que vio la luz en 1983, obra de Xosé Carlos Valle Pérez, entonces director del Museo Provincial de Pontevedra y prologado por Nicolás Alvarellos, hermano de Jaime y cura de Oirós (Vila de Cruces) y A Estrada.

González Alén suma a la labor de esta empresa dedicada a las artes gráficas la impresión de «miles de memorias, revistas, boletíns, programas de festas, calendarios -ilustrados por recoñecidos pintores como Antón Lamazares, Urrutia e Negro entre outros-, invitacions de voda e outros eventos... unha verdadeira fonte na que se reflicte a historia das xentes e os acontecementos da nosa comarca».

En la actualidad la firma continúa siendo un referente. Hoy, explica Nicolás Alvarellos, «se cuida más el diseño, la tendencia es hacer tiradas más cortas, se hace impresión bajo demanda y si antes era el libro o el catálogo en papel, hoy se hacen muchas versiones digitales para un mismo encargo; ya no solo es un cartel, son los perfiles para las diferentes redes sociales, las portadas en digital, y un largo etcétera». Como editor en su haber suma desde trabajos poéticos a guías, una faceta a la que suma la de diseñador de imágenes corporativas y su participación en un sinfín de proyectos, muchos de ellos europeos, vinculados a las artes, la fotografía o la moda. Iniciativas que le valieron ya diferentes premios colectivos e individuales.