El edil de Comercio dijo desconocer que votaba la factura de la empresa para la que trabaja como autónomo y Crespo avanzó que «terá que dar resposta noutros foros»
01 dic 2018 . Actualizado a las 05:00 h.La comparecencia en pleno del edil de Comercio, José Manuel Fernández, terminó tras más de dos horas ?con paréntesis para asistir a la concentración de Lalín Diverso? con la retirada de la palabra al edil no adscrito tras un debate enrocado, en muchos momentos bronco y donde quedó clara la visión antagónica existente entre el concejal del gobierno local y el Partido Popular, quien había demandado esas explicaciones, sobre lo ocurrido al votar Fernández a favor el pago de una factura de la aseguradora Mapfre, para la que trabaja como autónomo. Desde su primera intervención, dijo desconocer que en la relación de 86 facturas aprobadas el 18 de diciembre del 2017 en junta de gobierno figuraba esa, escudándose en que fueron por vía de urgencia y dado el volumen no había tenido tiempo para su consulta. También esgrimió que el contrato con la compañía había sido previo a su entrada en la corporación, pidiendo por anticipado disculpas afirmando que fue involuntaria su voto en ese punto y que ningún técnico le había advertido al respecto de abstenerse en esa cuestión.
Defendió Fernández que su voto no era decisivo al estar todos los integrantes de la junta de gobierno local y que después había pedido a Mapfre que figurase otra persona como interlocutora ante el Concello en torno a esa póliza de responsabilidad civil. Tras esa primera intervención comenzaba el portavoz del PP, José Crespo, una ingente batería de preguntas, en algunos casos reiteradas ante la postura del edil de Comercio de no responderlas escudándose la mayoría de los casos en que su vida laboral nada tiene que ver con la política. Crespo comenzó recordándole que su comparecencia obedecía a que los populares veían irregularidades en el pago de esa póliza, teoría que corroboró en sus conclusiones y donde fue más allá al aventurar que Fernández «terá que dar respostas noutros foros» al considerar que no las ofreció a la corporación.
Crespo se congratuló de que saliese «do seu ostracismo pero está aquí non por decisión propia, senón obrigado por nós no caso dos seguros». Cuestionó que tardase el PP casi un mes en recibir la documentación requerida, para instar a Fernández a decir la verdad porque no pretendían perjudicarle en su vida laboral ni tenían nada personal contra él, criticando al gobierno su doble rasero al hablar de política clientelar y caciquismo.
Desde las primeras preguntas sobre su vinculación con Mapfre o la posible remuneración por esa póliza concreta Fernández apeló a que no tenía nada que ver el ámbito laboral con el político, sin responder con concreción a las preguntas e insistiendo en que fue un error. Crespo le achacó que ni siquiera podía abstenerse en esa junta de gobierno local sino haberse ausentado, enrocado el edil de Comercio en que nadie le advirtió y que desconocía el contenido de las 86 facturas a aprobar. «A ignorancia non é desculpa, senon causa de culpa», le espetó el portavoz popular, recordando que en un punto anterior el regidor sí se había ausentado para no votar un punto donde figuraba Metaldeza, apuntando Rafael Cuíña que a él sí se le avisaron.
«Non sabe o que vota nas xuntas de goberno?», cuestionó Crespo preocupado y considerando ese argumento como una «desculpa peregrina». También hubo refriega dialéctica entre ambos en torno al papel que jugaba el concejal como persona de contacto de la empresa en caso y sobre su posible remuneración, que Fernández no aclaró. Y dijo desconocer el motivo de que se prorrogase el contrato de la póliza por decreto del 19 de octubre en lugar de salir a concurso de nuevo como había anunciado el regidor.
Tráfico de influencias
Las explicaciones de Fernández siguieron sin convencer al PP cuando dijo no saber quién era la nueva persona de contacto por parte de Mapfre respecto a esa póliza, al haber solicitado este su baja al conocer su error, aunque después de un enfrentamiento dialéctico y tras mirar el expediente sí dijo saber de quien se trata. Pero Crespo habló de posible tráfico de influencias y recordó que la comunicación de esa baja por parte de la compañía asegurarodora se produjo el 14 de noviembre, después de que el PP destapase lo ocurrido con la votación en junta de gobierno local.
Crespo incidió en la posible remuneración por su labor hasta el 14 de noviembre, argumentando Fernández que no iba a dar explicaciones al ser un contrato previo a su nombramiento como edil. Otra línea argumental de los populares se centró en el propio contrato licitado en el 2016, preguntando si el actual concejal lo había elaborado. Mapfre fue la única que concurrió a ese concurso. Crespo mostró además su extrañeza por el nombramiento de Fernández como interlocutor ante el Concello a pesar de llevar poco tiempo en esa compañía, para llegar a un rifirrafe en torno a la carátula del expediente y si el PP manejaba el oficial o no, insistiendo estos en que fue el que les entregaron.
El portavoz popular se preguntó si hubo información privilegiada sobre ese contrato, apuntando en otro momento a una posible maniobra del regidor para que Fernández figurase como agente exclusivo, por lo que habría percibido unos 1.500 euros. No encontró respuesta si se dirigieron a la compañía para ello. Crespo cerró lamentando que «a nova política actúa de forma sectaria e caciquil», además de calificar de insostenible la situación de Fernández como edil.
El edil no adscrito animó a judicializar a Crespo y afirmó que el Concello da contratos a dedo. Tocaba la primera advertencia del regidor a Cruz por no circunscribirse al tema. Llegaban más preguntas, de nuevo con alusiones al amiguismo o la formación de Fernández, al que tildó de ignorante, saltando Miguel Medela, que pidió al regidor cortar eso, algo que terminó por hacer, lamentando su falta de «vergoña democrática» y «actitude nauseabunda».