15 jun 2017 . Actualizado a las 01:02 h.
Quiero por la presente hacerles llegar mi gratitud, la de mi madre Dolores y la de toda mi familia. A los vecinos, amigos y a la corporación de Lalín, al señor párroco y a los sacerdotes oficiantes de la misa en la que recordaron y homenajearon a mi padre Marcial en su querida tierra.
En forma particular le agradezco todo lo hecho a Xosé Crespo, a quien él tanto quería y respetaba.
Por último, un beso grande a toda la familia que permanece allí en Lalín, por todas sus manifestaciones de cariño, que espero pronto retribuir en persona. Aunque sin mi padre se me haga doloroso.
Graciñas a todos y saludos del hijo de un inmigrante gallego que nunca olvidó ni a Soutullo ni a Lalín ni a Galicia.