El Lalín visita al Arenteiro con bajas y sin margen para el error

Javier Benito
j. benito LALÍN, A ESTRADA / LA VOZ

LALÍN

A los lalinenses solo les vale la victoria esta tarde.
A los lalinenses solo les vale la victoria esta tarde. m. souto

Los rojinegros están obligados a ganar sin Mario, Maceiro, Guille y Óscar Méndez

15 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El viacrucis emprendido por el Lalín para salvar la categoría llega hoy a la penúltima y ya decisiva estación. Los rojinegros visitan al Arenteiro (18.00 horas) con la obligación de ganar para mantener la llama viva hasta el último compromiso de liga. Tres puntos a pelear hasta la extenuación ante un rival muy complicado pese a no jugarse nada en la clasificación y que querrá despedirse ante su afición con una victoria.

El Lalín viajará a tierras ourensanas además con bajas significativas. A la ya conocida de Óscar Méndez se suman otros dos lesionados, Maceiro y Guille. Dos futbolistas importantes en el esquema de Alberto Pereira. Tampoco estará el sancionado Mario ni entró en la convocatoria Dani Reboredo, en este caso por decisión técnica.

«Tenemos que ir con las pilas cargadas y saber que debemos luchar mucho y desde el primer minuto por nuestro objetivo», afirmaba ayer un confiado Pereira Tamayo. Mantiene esa fe inquebrantable en la plantilla que propició seguir vivo en la lucha por la salvación cuando hace tiempo el Lalín parecía desahuciado. Reconocía el entrenador los nervios existentes entre los futbolistas, en especial los menos experimentados y bregados en situaciones de tensión como la actual. «Todo pesa y no dejan de ser personas, hay nervios pero también máxima implicación y ganas de que venga para darlo todo porque son conscientes de la importancia del partido», incidía el técnico del Lalín.

Alberto Pereira reconocía que solo vale la victoria e incluso los tres puntos pueden resultar insuficientes aunque también se gane el último choque en casa con el Monterrei. «Tenemos dos partidos y tenemos que hacer los seis puntos y no hacer otros números que los nuestros, lo otro no deja de ser una ruleta rusa a la que no debemos dedicar ni un minuto de tiempo», dijo. Pero reconocía que «sería una pena llegar al final para ahogarnos en la orilla».

«Cuando llegué en diciembre todos firmarían estar en las circunstancias actuales», incidía Pereira. Espera a un Arenteiro dispuesto a ganar aunque puede existir cierta relajación a nivel individual, no por parte del entrenador rival. Además «la grada aprieta mucho y cuentan con jugadores muy buenos, con las líneas muy compensadas y un gran equilibrio». Conquistar el campo ourensano requerirá «combatir durante los noventa minutos, estar muy centrados y afrontar el resultado que sea hasta el pitido final en busca de ganar». Será difícil, nadie lo duda. Pero la permanencia aún se acaricia.