La plataforma empuja a Lara Rodríguez a asumir Cultura y Educación tras comprobar su desaparición pública frente a la fuerza mediática de Vilariño
16 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.La concejala de APAC, Lara Rodríguez Peña, entrará en el gobierno municipal de Lalín asumiendo las delegaciones de Cultura y Educación. Lo hará en noviembre, «porque neste mes estou traballando e preferín esperar», señalaba ayer la propia edila, quien apuntó que fue la asamblea de la plataforma quien aprobó tomar las riendas en esas competencias. Rodríguez Peña mantendrá su salario actual, en torno a unos 800 euros mensuales, que percibe por sus asistencias a junta de gobierno, comisiones y plenos.
El cambio de postura de APAC, hasta la fecha reticente a asumir responsabilidades de gobierno, llega en un intento de frenar el previsible desembarco del BNG en el gobierno municipal. Porque la plataforma ha podido comprobar en estos meses de gobierno la desaparición mediática de la formación: sin una competencia delegada, Rodríguez Peña salió de acompañante en las primeras fotos del gobierno de coalición. Pero pasados esos primeros tiempos, su presencia pasa desapercibida. Una ausencia que coincide con el regreso a la primera línea de la política local del veterano Francisco Vilariño, al frente de un BNG que es enemigo natural en el caladero de votos de APAC.
Y el regreso se ha dejado notar ya: de Vilariño han trascendido públicamente más propuestas para Lalín en mes y medio, que de APAC en cuatro. Y encima, con el beneplácito explícito posterior del alcalde, Rafael Cuíña, como acaba de ocurrir al respaldar el regidor propuestas del BNG de aumento de seguridad vial en la calle Arenal o en el entorno de colegios. La encuesta encargada por CxL no mejoró la situación: a Peña la conoce menos del 37 % de encuestados, 25 puntos menos que a Vilariño, que también la supera en valoración. Un caldo de cultivo que llevará a la concejala de la plataforoma lalinense a responsabilizarse de Educación y de Cultura, liberando de paso las agendas de Katia Procino y de Teresa Varela, que tiene ya suficiente labor con Facenda. De este modo, Peña se hace con el área cultural, en palabras de Crespo en el 2007, «a concellería máis cómoda dun Concello, é só para lucirse». Está por ver.
Crespo dice que ediles de CxL se quejan de que «uns traballan e outros cobran»
El portavoz del PP, José Crespo, dijo que la redistribución de competencias «evidencia e certifica as divisións internas» del tripartido que encabeza Rafael Cuíña, apenas cuatro meses después de iniciar el mandato «e son o inicio dunha etapa de inestabilidae institucional perxudicial para Lalín e os lalinenses».
Crespo subraya que incorporar a Rodríguez Peña como nueva concejala de Cultura y Educación «supón unha desautorización pública a Teresa Varela e Katia Procino por parte de Rafael Cuíña, ás que deixa en evidencia diante de toda a cidadanía».
Cree que «vai mal a cousa cando en só tres meses hai que comezar a poñer remendos porque as costuras do tripartito xa non aguantan. Fronte ao bo rollo e a unidade de acción política que se esforza en vender o rexedor local, a realidade é moi distinta porque as diferentes ?familias? comezan a albiscarse e dividirse», subraya el portavoz popular.
Familias políticas en división
Deja clara Crespo su opinión con respecto a las familias en liza: «Por unha parte están os históricos e puristas do PSOE, que non son cuñados do alcalde e que decidiron tragar co pacto no seu día con alguén ao que situaban nas antípodas ideolóxicas para sacar ao PP do poder, pero aos que xa non lles fai tanta graza o ego de Rafael Cuíña; e por outra parte, están os concelleiros de CxL, que en círculos privados xa recoñecen certo malestar porque algúns traballan e son outros os que cobran». Después de tan nítida exposición, Crespo insta a Cuíña a «ser transparente e sincero cos veciños de Lalín», y que explique las verdaderas causas del reajuste de gobierno: «Do contrario, comezará a ser refén das súas mentiras e medias verdades».
Los nacionalistas podrían reclamar un área de peso, como Obras, para acceder al ejecutivo
La decisión de APAC de hacerse con algún área de gobierno, llevándose una concejalía que suele ser debilidad de los nacionalistas como es Cultura, podría ser un revulsivo para una futura negociación que se da por segura tras la entrada de Vilariño en la corporación. El próximo edil nacionalista no es un primerizo en política local: y sabe que, más allá de fotos en inauguraciones, las concejalías que pueden conllevar éxito posterior en las urnas son las que llevan aparejadas inversiones. Lo sabe también Cuíña, que desde el principio dio como irrenunciable Rural para CxL; con otras áreas de peso muy definidas ?Urbanismo es del PSOE?, podría quedar Obras ?al menos una parte? para negociar. De fraguar el cuatripartito, se multiplicarán los equilibrios internos en el gobierno.