El comercio de Lalín se apunta con timidez a la fiebre del Black Friday

Rocío Perez Ramos
Rocío ramos LALÍN / LA VOZ

LALÍN

miguel souto

La decisión nace del intento de hacer caja tras un otoño con pocas ventas

29 nov 2014 . Actualizado a las 05:06 h.

Parte del comercio de Lalín se sumó ayer a la fiebre del Black Friday o el Viernes Negro siguiendo la moda estadounidense y la estela de las grandes cadenas. Y lo hizo tímidamente en número pero con previsión de aumentar. Parte de los escaparates de las calles más comerciales de la villa amanecieron con globos, carteles y los números de los descuentos que oscilaban entre un 15 y un 30 %, según el establecimiento.

En la calle, los comerciantes estaban divididos entre los que se sumaron a la iniciativa yanqui y los que se mostraban totalmente en contra. Entre los que se apuntaron, se encontraban tiendas pertenecientes a cadenas que seguía la estela y la pauta de la franquicia en cuestión que trasladó la iniciativa de las ciudades al resto de las villas.

Para otros, la decisión fue personal y el objetivo era aprovechar esta moda para poner en marcha una promoción que ayudará a incentivar las ventas y hacer caja. Las ventajas, señalaban, era intentar incrementar la salida de mercancía aprovechando el tirón del Viernes Negro, animando a la clientela a adelantar las compras navideñas por medio de descuentos.

En lo que sí coincidían la mayoría de los comerciantes de la zona es que la temporada está siendo muy mala y las ventas escasas. Una situación que achacan, sobre todo, al tiempo.

Explican que septiembre arrancó bien pero el verano que se inició poco después y se prolongó hasta hace poco hizo que se congelasen las ventas, sobre todo, de prendas de abrigo, que siguen estando mayoritariamente en los estantes de los establecimientos del ramo.

En El Vestidor de Clóe, su propietaria explicaba que la mayoría de las ventas las realizó on line y fue también a través del comercio electrónico donde las clientas estaban aguardando con más impaciencia los descuentos del Viernes Negro, que en este establecimiento se situaban entre un veinte y un treinta por ciento. Las prendas más demandadas eran, apuntaba, abrigos, gorros de lana... y en general, todo lo necesario para combatir el frío que se está dejando sentir ya estos últimos dos días en Lalín.

Los carteles del Viernes Negro contribuyeron a animar ayer las compras, aunque había también comerciantes que ayer renegaban de esta práctica y consideraban la iniciativa como una moda que nada tiene que ver con la zona y que es solo una disculpa para intentar sacar mercancía. De una manera u otra, el Viernes Negro arrancó ayer en la calle y fueron varios los comerciantes locales que a lo largo del día se fueron sumando a una propuesta que este fin de semana hace furor, sobre todo en las grandes cadenas y las grandes superficies y en el comercio electrónico.