Ducha sorpresa

LALÍN

AL TRASLUZ | O |

31 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

TRES DE la tarde de ayer. El cielo de Lalín estaba completamente despejado. Un joven caminaba comiendo un helado por una acera de Lalín. De repente, comenzó a caerle agua encima. No empezó a llover de repente. Imposible con el sol que reinaba en el resto de la calle. A algún operario de una obra se le ocurrió en ese momento utilizar el agua y en lugar de caer sobre la zona vallada, lo hacía sobre la calle. Suerte de los que iban detrás y les dio tiempo a librarse del baño improvisado. Lo malo del caso sucedido ayer en las calles de Lalín es que se repite con frecuencia en nuestros cascos urbanos. Son todavía muchos los ciudadanos que sin pensar en aquellos que en ese momento circulan apaciblemente por la acera riegan sus plantas con tanta agua que desborda la capacidad del tiesto y cae sobre los transeúntes. No todo son duchas sorpresas. En ocasiones toca algún pequeño proyectil. Las alfombras son sacudidas por las ventanas al exterior sin mayor preocupación que echar fuera de casa el polvo acumulado. Si ensucia a alguien, mala suerte. Una sanción importante a los que que realizan este tipo de conductas, que además suelen hacerlo de forma reiterada, seguro que evitaría los episodios de lluvia sorpresa y proyectiles.