EL CRISOL | O |
25 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LA TORMENTA ha sido la protagonista de los últimos días. A algunos le aterra y haciendo realidad el refrán, se acuerdan de Santa Bárbara. Otros y sobre todo cuando es de noche, miran el espectáculo que ofrece en el horizonte -cuando están cerca es menos espectáculo- la descarga del aparato eléctrico. Pero entre truenos y relámpagos los últimos días y como cada vez que hay tormenta algunas de nuestras actividades se ven alteradas. Los agricultores y ganaderos estuvieron en los últimos días más que pendientes del cielo. Había que apurarse por la mañana para el ensilado de la hierba y que la lluvia no hiciese acto de presencia antes de tenerla toda apilada. No fueron los únicos. Más de uno echó las manos a la cabeza mientras veía como el trabajo de su última hora en el ordenador desaparecía al haber un apagón. Otros, en el caso de bares, sufrieron las dificultades para hacer un café a sus clientes o lavar en un determinado momento los vasos. Algunos no se atrevían a coger el teléfono que sonaba porque echaba chispas. Y gran parte de vecinos vieron como su trabajo se alteraba. Pero ya se sabe, por esta época, toca tormenta y estar pendiente de que la red eléctrica aguante lo suficiente y no nos impida desarrollar nuestra actividad con normalidad. Continuamente están anunciando mejoras en el tendido eléctrico un día en Lalín, otro en Silleda, Vila de Cruces, A Estrada,... Pero después cuando llegan los momentos más críticos pasa lo de siempre: a estarse quietos porque no hay suministro. Pero lo malo es que a veces estas averías duran más de unos minutillos. Que se lo pregunten a los que se quedaron sin celebrar el Fin de Año.