Las formas de un alcalde

| O. P. ARCA |

LALÍN

CRESPO VIVE su momento más dulce en política. Ayer era un día de satisfacción, para Crespo y para Lalín: se iniciaba la construcción de un colegio, un logro para todos. Varias profesoras del Manuel Rivero supieron que era el momento de hacer oir su voz, para intentar mejorar un proyecto que es bueno, y que supone invertir 1,8 millones de euros en Lalín. Así que comenzaron a hablar con el arquitecto Rafael Fontoira para exponerle la necesidad de más aulas. Y en ésas estaban, cuando Crespo se acercó y les arrebató a Fontoira. Un gesto que no gustó nada a las docentes: con razón. El alcalde de los alcaldes gallegos tiene que cuidar las formas. Máxime porque, para más inri , Crespo estaba de acuerdo con las profesoras y aplaudió sus demandas. Debería aplicar lo que sabe: en política cuentan más las formas que el fondo.