La recta próxima a la N-525 se llena de naves, a escasos metros del saturado Lalín 2000 Los márgenes de la carretera tienen distinta consideración urbanística?para uso industrial
29 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?l polígono Lalín 2000, escaparate de la pujanza industrial de la capital dezana, está agotado. Con la tercera ampliación en marcha, el parque empresarial compite desde hace años con un polígono paralelo: los márgenes de la carretera N-525, un espléndido escaparate con ventajas añadidas. En primer lugar, las firmas que se asientan a los lados de la carretera no están sometidas a la rígida normativa que tenían las naves ubicadas en las parcelas de primera línea de Lalín 2000, que debían ser construidas con fachadas en cristal dando una imagen homogénea del espacio industrial. Por otra parte, el precio del metro cuadrado es sensiblemente inferior fuera del polígono, donde el metro cuadrado se pagaba a unos 42 euros, con todos los servicios, y fuera puede dividirse por dos o tres. A cambio, deben distinguirse dos situaciones distintas, a ambos lados de la carretera. El margen izquierdo de la N-525 en dirección Lalín fue incluido en el Plan Xeral como suelo industrial. Se trataba de estaba manera de regularizar una situación de hecho, por cuanto existían ya numerosas industrias funcionando en esta zona muy próxima al polígono Lalín 2000. Por su parte, en el otro margen la situación es otra. Allí la clasificación es de suelo de núcleo rural. Una clasificación que restringe más su aprovechamiento industrial, pero que encuentra también actividades compatibles que permiten el uso comercial. Ante esta situación, el Concello lalinense ha concedido alguna licencia, pero impidiendo la instalación de talleres. La zona está prácticamente colmatada de edificaciones, pegadas a la carretera N-525.