Los desperdicios se acumulan entre la carretera y el cauce fluvial
24 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?s uno de los parajes más atractivos de Chantada, y también uno de los más castigados. El tramo final del río Asma busca el Miño entre rocas, viñas y pequeños bosques. Desde hace algunos años el agua discurre por aquí encajonada por la carretera Monforte-Lalín y parcialmente entubada por una minicentral eléctrica. Ahora, además, también tiene basura en sus orillas. Varios pequeños vertederos incontrolados ensucian el cauce en el tramo que discurre paralelo a la carretera. Uno de ellos es perfectamente visible desde el aparcamiento de la concurrida fuente de Tarrío. Igual que los otros montones de basura que afean esta zona, en éste pueden verse sobre todo restos orgánicos. Pese al cierre del vertedero municipal y la generalización de la recogida de basuras, erradicar los puntos incontrolados de vertido de residuos parece aún una tarea imposible. En los últimos años no han dejado de aparecer basureros improvisados en diferentes lugares del municipio. Además, está por resolver la limpieza de las toneladas de residuos acumuladas en el monte de la parroquia de Centulle.