La estrechez de caminos limita el servicio en lugares de Catasós, Goiás, Losón, Madriñán y Zobra, entre otros La concesionaria completó el viernes la distribución de contenedores
27 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Por primera vez todo el rural del municipio de Lalín tendrá recogida de basura, un servicio del que sólo disponían una docena de parroquias y que, con la privatización, llega a las 52. El funcionamiento integral de la recogida en la zona rural comenzará a ser una realidad mañana, ya que los operarios de la concesionaria, la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Celta Prix y Sufi terminaron el pasado viernes de distribuir los contenedores en las parroquias que faltaban. La extensión del municipio (es uno de los de mayor superficie de Galicia) retrasó la implantación del servicio en el rural, prevista para mediados de junio. Las rutas diseñadas suponen un recorrido de 150 kilómetros diarios, según explica la coordinadora del servicio, Ana Feijóo. Pero este no es el único hándicap al que tiene que hacer frente la adjudicataria. Sin parcelarias En una decena de parroquias los camiones tienen problemas para acceder a varios núcleos de población. Las concentraciones parcelarias están sin realizar en la mayoría y la estrechez de los caminos es insalvable en buena parte de los casos bien porque los vecinos se niegan a ceder terrenos para ampliar las pistas, bien por la existencia de viviendas a ámbos márgenes de los caminos que los convierten en embudos Así es que, para cumplir la exigencia del Concello de que todos los núcleos de población dispongan al menos de un contenedor para residuos orgánicos (en los más poblados se han ubicado hasta tres), la concesionaria se ve obligada a optar por soluciones alternativas (buscar otros accesos o recoger con un camión pequeño) en varias parroquias. Las mayores dificultades se han localizado en Catasós (Barrio y Casas Novas), Goiás (Casares y Palmaz), Losón (Milleirós), Madriñán (junto a la iglesia) y Zobra (Amexeda y Portomartín). Las trabas son salvables en todos los casos, según la coordinadora del servicio, excepto en Zobra. Los lugares de Ameixeda y Portomartín tendrán que recorrer varios metros para depositar la basura. Y es que, a la estrechez de la pista de acceso -en el Candán- se suma la peligrosidad del vial, por lo que el contenedor se situó junto al puente. Pese al avance que supone la extensión del servicio a las parroquias, la novedad que supone para los vecinos del rural el disponer de recogida de basura y, en consecuencia, la falta de adaptación, también ha generado algunos problemas a la concesionaria. Fueron muchos los vecinos que se opusieron a que se colocasen los contenedores cerca de sus casas y que incluso pidieron a la empresa que los retirase. «Están acostumbrados, sobre todo os maiores, a queima-la basura ou a tirala nos montes, de aí que agora reaccionen con recelo», afirma la coordinadora del servicio, Ana Feijóo. Casco urbano En cuando a la recogida en el casco urbano, a punto de cumplirse los 90 días de la puesta en marcha de la privatización, el servicio está funcionando casi al 100%, según Celta Prix. Únicamente faltan colocar parte de las papeleras, ampliar la limpieza viaria en algunas zonas periféricas y repartir los ecocubos para la clasificación de la basura en los domicilios.