Una cena para matrimonios entre vecinos de Lalín y Silleda entierra el antagonismo de ambos municipios Silleda y Lalín siempre han vivido un antagonismo alimentado por sus administraciones. Los logros conseguidos por un gobierno siempre han despertado una mezcla de recelo y admiración en el otro, además del deseo de superar lo conseguido por el vecino. Pero esta rivalidad nunca se ha trasladado a la relación entre sus vecinos. Es más, tres lalinenses organizan para el 30 de junio una cena para matrimonios de oriundos de los dos concellos. Hasta el momento, tienen contabilizadas unas 70 parejas.
31 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Manuel Santiso Varela Maraguay, Antonio Taboada Muiños y Manuel Santiso Fernández, son tres lalinenses que están casados con mujeres de Silleda. Los dos primeros viven en Lalín y el otro lo hace en Silleda. Todos coinciden en que hay muchos casos de matrimonios como los suyos, formados por personas de ambos ayuntamientos. «Do lugar de onde é a miña muller, Meixomence, hai seis casas, e en tres hai veciños de Lalín casados con silledenses», explica Antonio Taboada. Maraguay recuerda que en Escuadro, de donde es su esposa, hay cinco parejas más. Ellos aseguran que no es verdad que exista rivalidad entre Lalín y Silleda, «eso é máis de palabra», indica Maraguay y que la mayoría de los matrimonios están formados por hombres lalinenses y mujeres silledenses. Antonio sentencia, «as mulleres de alí son encantadoras, non se pode decir doutra maneira». Maraguay, más científico, lo achaca a que los hombres siempre «mocearon» fuera de casa. La cena será en el restaurante Puente Taboada, el más cercano al río Deza, que separa los municipios. Las invitaciones se pueden retirar a partir de la próxima semana en Relojería Miranda y Ciclos Santiso (Silleda) y en el Bar Maraguay y Panadería Bouzada (Lalín).