El Elda salva los muebles al final

XABIER OTERO Enviado especial ELDA

LALÍN

X. O.

Los anfitriones alcanzaron un punto ante el Zarautz después de remontar una desventaja de seis tantos El Amenabar Zarautz dejó escapar una gran oportunidad de asegurar su presencia en la fase definitiva de ascenso a División de Honor B al dejar escapar ante los anfitriones un triunfo que en los primeros treinta minutos tenían en el bolsillo. Los locatarios, empujados por una afición entregada y con una pareja arbitral claramente permisiva, remontaron seis tantos de desventaja e incluso dispusieron de un balón para llevarse la victoria. Este resultado obliga a los dos equipos a puntuar en la jornada de hoy.

28 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El Amenabar Zarautz, al contrario que en la jornada anterior ante el Portadeza Lalín en que había salido romo y muy nerviosos, dejó clara su superioridad en el inicio del encuentro. Los vascos, tremendamente efectivos en ataque y el muro que supuso la defensa 5-1 para los locales, cobró las primeras ventajas importantes cuando apenas habían transcurrido diez minutos del período inicial (2-8). Una situación que obligó al técnico alicantino a solicitar su primer tiempo muerto. El parón vino de perlas al Elda Textilín, que gracias a los ajustes defensivos con una mixta sobre el central Aitor Urbitarte, consiguió acercarse a sólo tres tantos (7-10) en el minuto 18 de encuentro. No fue más que un espejismo para el equipo local y su afición. Los guipuzcoanos dejaron de ver puerta con tanta facilidad, pero mantuvieron a raya a unos atacantes eldenses que vieron como la mayor calidad de los vascos salía a relucir en determinados momentos para hacer ascender la diferencia hasta los cinco tantos en el intermedio del choque (9-14). Una diferencia que en virtud al juego de los dos equipos no parecía muy asequible para el cuadro de Óscar Gutiérrez.