Una familia de Cerdedo reclama a una protectora pontevedresa que le devuelva el gatito que adoptaron y que dejaron unos días para destetarlo
17 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Una familia de Cerdedo reclama la devolución de un gato que adoptaron en una protectora de Pontevedra y al que pusieron el nombre de Dior. El 6 de julio adoptaron al felino en la protectora Asociación Difusión Felina. El minino, al que llamaron Dior, era un pequeño de color blanco y ojos azules que les fue entregado en una casa de acogida dependiente del colectivo pontevedrés. Por él abonaron, dice la familia, 20 euros. Según los datos que figuran en el contrato de adopción se llamaba Pomelo y era un macho de aproximadamente mes y medio de vida que les fue entregado desparasitado pero sin chip ni vacunas.
En casa, el gatito se convirtió enseguida en uno más de la familia pero al pasar unos días, y tras reiterados intentos, se dieron cuenta de que el animal no sabía comer ni beber por sí mismo con lo que llegaron a la conclusión de que aún no había sido destetado. Explican que esos días estuvieron en contacto directo con la protectora preocupados por el minino. Al tercer día como seguía sin comer ni beber pidieron a la protectora que pudiese quedarse unos días en la casa de acogida para poder mamar ese tiempo y que pudiera regresar a casa ya destetado.
La respuesta a sus peticiones fue, apunta una representante de esta familia, que «ya comerá, que le untemos miel en las encías y le demos agua con una jeringuilla». La familia se negó y volvió a pedir que regrese con sus madre unos días.
La familia no se rindió y asegura que siguió insistiendo, pidiendo hablar con el responsable de la agrupación y recabando información sobre el colectivo, la junta rectora o directiva y un medio de contacto. Cuando empezaron las indagaciones, apuntan, desde la protectora accedieron a que les llevaran a Dior para que mamase un tiempo y luego se lo devolverían.
Lo llevaron de regreso el 8 de julio y se lo dieron en mano, dicen, a la persona en cuya casa estaba la madre del gato y que fue, apuntan, quien firmó el contrato de adopción en representación de la asociación.
Al día siguiente, una persona que se identifica como miembro de Difusión Felina les indicó que hablaron las veterinarias y que decidieron que sea adoptada toda la camada junto con la madre. El precio, apunta esta familia es de 60 euros por un gato adulto y 20 euros por cada gato pequeño. La familia insistió en que ya lo habían adoptado y que el gato es suyo y reclamaron de nuevo que les faciliten un medio de contacto de algún responsable de la asociación. La madre de esta familia de Cerdedo les comentó que es perito judicial y mediadora civil, mercantil y familiar en la Xunta. A partir de ahí, aseguran que les bloquearon todo medio de contacto, en sus redes sociales y no responden a sus llamadas. Consideran que «su página web es un presunto team recaudatorio» y señalan que no les responden tampoco a un correo electrónico enviado.
Para la familia, que ya había hecho hasta un Instagram propio a Dior, el gato es «un miembro de nuestra familia desaparecido». Lo que quieren es que vuelva y para ello no escatimaron esfuerzos.
Pusieron el asunto en manos de la abogada Noemí Liébanas Guijosa, que se ofreció a llevar el caso, y a quien la familia está muy agradecida «por su humanidad, empatía y generosidad». La letrada contactó por teléfono con la casa de acogida. Respondió, dicen, la persona que formó el contrato de adopción «muy nerviosa y le dice que no sabe donde está el gato, que no le va a dar más datos y acto seguido colgó, bloqueando también a nuestra abogada». El 13 de julio lo volvió a intentar con otra integrante de la agrupación que, al parecer también le colgó el teléfono.
La familia es consciente de que la justicia es lenta. Presentó una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Cerdedo y para dar a conocer esta situación abrieron una petición en change.org con el título de ¡¡¡Liberad a Dior!!!.
Su deseo es recuperar al gatito y que regrese a casa sintiéndose impotentes por la situación. La familia es adoptante de animales desde hace muchos años y destacan que al frente de la protectora estaban antes dos chicos, Carlos y María, que fueron los que crearon la protectora que, dicen, «funcionaba muy bien». Desde hace bastantes años, apunta la familia, los fundadores ya no forman parte del colectivo y son ajenos, por tanto, a esta situación que denuncian.
La protectora asegura que ayer envió un burofax rescindiendo la adopción
Por parte de Difusión Felina, ayer una persona que se identificó como miembro de la junta directiva de la asociación señaló que el caso estaba en manos de los abogados del colectivo. Aseguró que este mismo viernes, día 16, se envió a la familia un burofax a través de un despacho de abogados por medio del cual le comunicaban que consideraban rescindido el contrato de adopción. Defendieron el honor del colectivo y, a preguntas de esta Redacción, apuntaron que el gato está a cargo de la protectora.