Un hogar reducido a cenizas

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

CERDEDO

Las llamas arrasaron la pasada madrugada una vivienda de Cerdedo, mientras sus propietarios dormían en el interior. El fuego destrozó el inmueble y mató el ganado

05 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

A Carmen Barros y Arsenio Álvarez sólo les queda la fe. El resto se lo llevó el fuego de la noche a la mañana. Un incendio arrasó su vivienda mientras dormían y las llamas se propagaron tan rápido que apenas les dio tiempo a escapar por pies de la pira. La pareja se salvó de la hoguera, pero las llamas se cebaron con el inmueble y con el ganado estabulado en los alpendres anexos. Sucedió la pasada madrugada, en la aldea de Vilariño, en la parroquia cerdedense de Folgoso. La familia supone que el fuego se originó por un cortocircuito en un antiguo molino eléctrico situado en uno de los galpones contiguos a la casa. Los forjados de madera alimentaron las llamas y permitieron su propagación hacia las cuadras y las estancias familiares. Mientras, Carmen y Arsenio dormían tranquilos en el interior de la vivienda. Habían oído algunos estallidos, pero no se imaginaban de dónde procedían. «Ó principio a min parecíame que eran os gatos que andaban no faiado», explica Carmen. Después el crujido de la uralita se hizo más intenso y el matrimonio decidió levantarse a ver qué pasaba. «Xa estaba todo queimado e os animales estirados na corte», explica Carmen. El ruido ya había despertado también a los vecinos más próximos, que intentaron atajar con una manguera un fuego indomable del que casi nada se salvó. Los bomberos cortaron después el avance del fuego y evitaron que se extendiese al resto de las viviendas de la aldea. Pero para la de Carmen y Arsenio ya era demasiado tarde. Quedó a cielo descubierto.